ANLA impone medidas urgentes a hidroeléctrica Urrá tras emergencia en Córdoba
En la mañana de este viernes, 20 de febrero, Irene Vélez, directora de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y ministra de Ambiente encargada, anunció nuevos requerimientos para la hidroeléctrica Urrá, ubicada en el departamento de Córdoba. Esto se produce tras la emergencia presentada a principios de mes en la región, que ha generado preocupación por la gestión de la represa.
Requerimientos inmediatos y estudios a largo plazo
Según Vélez, la ANLA ha emitido un requerimiento inmediato que obliga a la hidroeléctrica a bajar su cota de rebose desde los 130,5 metros actuales hasta 128,5 metros. Esta decisión, explicó, se deriva de las operaciones realizadas durante la contingencia reciente. Además, la autoridad ambiental ha solicitado, a través de un Auto, una serie de estudios para recalcular el volumen de la represa, teniendo en cuenta el denominado "vacío de amortiguación".
Vélez destacó que las hidroeléctricas multipropósito, como Urrá, no solo tienen la responsabilidad de generar energía eléctrica y obtener rentabilidad, sino también de manejar la hidráulica regional. "Lo que le decimos, entonces, es lo que tiene que dejar de 'vacío de amortiguación' para cumplir con ese propósito regional. Eso lo debe cumplir de manera inmediata", afirmó.
Nuevos cálculos y consideraciones climáticas
La ANLA también ha ordenado a Urrá que, en un plazo de un mes, recalcule una nueva Curva Guía Máxima, que define el nivel máximo del embalse necesario para garantizar un espacio suficiente en caso de crecientes. Para este cálculo, se deben incluir escenarios de cambio climático y posibles lluvias en los próximos 500 años. Vélez enfatizó que esta medida reconoce la nueva realidad del cambio climático y la variabilidad climática, que deben influir en los instrumentos de control.
Estos requerimientos fueron establecidos en dos autos emitidos por la ANLA. El primero, con fecha del 16 de febrero (Auto 000939), ya ha sido notificado a Urrá S.A. Incluye órdenes como:
- Realizar una valoración de escenarios por rebose de presas, considerando períodos de retorno de 1.000, 5.000 y 10.000 años.
- Incluir escenarios prospectivos de cambio climático, especialmente en relación con precipitaciones y caudales.
- Identificar elementos expuestos, como personas, infraestructura y recursos económicos, que podrían verse afectados.
En un plazo de un año, la ANLA exige otro estudio hidrológico y de modelación hidráulica, que debe incluir simulaciones con horizontes de 5, 25, 50 y 100 años, utilizando información hidrológica oficial y proyecciones climáticas.
Posibles sanciones y procesos en curso
La ANLA ha advertido a Urrá que, de no cumplir con estos requerimientos, la empresa podría enfrentar medidas preventivas y sanciones. De hecho, Vélez reveló que actualmente hay dos procesos sancionatorios abiertos contra la hidroeléctrica, por presuntamente haber superado la curva guía máxima en años anteriores. Esto subraya la importancia de que Urrá cumpla con las nuevas exigencias para evitar consecuencias legales y ambientales.
La represa Urrá I, abastecida principalmente por el río Sinú y sus afluentes, juega un papel crucial en la región, y estas medidas buscan asegurar su operación sostenible y segura frente a los desafíos climáticos actuales.