Trump prepara contraofensiva tras fallo de Corte Suprema que anula sus aranceles
Trump contraataca tras fallo que anula sus aranceles comerciales

Trump no se rinde: prepara plan B tras histórico revés judicial en política arancelaria

Mientras figuras republicanas como el senador Rand Paul celebraron el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que anuló la política arancelaria de Donald Trump, la Casa Blanca ya prepara una contraofensiva inmediata para mantener el control comercial. El viernes, el máximo tribunal bloqueó el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), dejando sin sustento legal la mayoría de los aranceles implementados por el gobierno Trump.

Un fallo que redefine los límites del poder ejecutivo

La decisión, redactada por el juez John Roberts, aclaró que la IEEPA que Trump utilizó para implementar sus aranceles a varios países no otorga al Ejecutivo la facultad de fijar impuestos, función que la Constitución reserva exclusivamente al Congreso. Aunque los jueces Thomas, Alito y Kavanaugh disintieron, la sentencia dejó sin base legal a los aranceles "recíprocos" y a los impuestos aplicados a socios clave como China, México y Canadá.

Solamente permanecen vigentes los gravámenes específicos al acero, aluminio y cobre, que se rigen por otras normativas. Para Paul y muchos congresistas, la decisión "defiende la República" y evita que futuros presidentes usen poderes de emergencia para imponer políticas radicales.

La reacción inmediata de Trump y su "Plan B"

Pero el presidente no piensa dar el brazo a torcer. Trump calificó la decisión de anular sus aranceles como una "vergüenza" y aseguró durante una reunión con gobernadores estatales que ya tiene preparado un "Plan B" para mantener su agenda económica de pie. "Tenemos un plan de respaldo", afirmó Trump, sugiriendo que la batalla por el control del comercio exterior estadounidense apenas comienza.

El equipo de Trump y sus aliados han comenzado a señalar otras leyes que la Corte no invalidó. Bruce Mehlman, de la firma consultora Mehlman Consulting, explica cómo el gobierno tiene una "caja de herramientas" para afrontar el golpe judicial.

Las alternativas legales que estudia la administración

En primer lugar, como opción inmediata, está el Artículo 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al presidente imponer aranceles de hasta el 15% de forma inmediata por un periodo de 150 días. Su ventaja es que no requiere investigaciones previas ni aprobación inicial del Congreso, aunque apenas sería un "parche" temporal.

La estrategia principal, según analistas y fuentes cercanas a la administración, sería migrar los aranceles hacia la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. Esta herramienta permite al presidente imponer gravámenes por motivos de "seguridad nacional". Bajo esta lógica, la administración podría argumentar que el flujo de fentanilo o el déficit comercial representan amenazas directas a la estabilidad del país.

Otra opción en el radar es la Sección 301, que permite responder a prácticas comerciales "irrazonables" que perjudican a empresas estadounidenses. No obstante, expertos legales advierten que este camino es mucho más estrecho, ya que requiere investigaciones individuales por país y por producto, y no se puede aplicar a todo el mundo "por decreto".

Las consecuencias económicas y los reembolsos masivos

Durante 2025, la administración recaudó una cifra récord de USD 287.000 millones en aranceles, un salto del 192% comparado con el año anterior. Ahora, el Gobierno se enfrenta a la posibilidad de devolver al menos USD 175.000 millones que fueron recaudados bajo la ley que la Corte acaba de declarar inválida.

Gigantes como Costco, Toyota y Revlon, que ya habían interpuesto demandas preventivas, son las que recibirán los cheques de reembolso. Aunque los ciudadanos pagaron precios más altos en las tiendas porque las empresas les trasladaron el costo del arancel, el fallo no contempla devoluciones para el consumidor final. La clave es entender que el dinero regresa al importador, no al bolsillo del comprador.

"Ninguna decisión de la Corte Suprema puede reparar el daño masivo que han causado los aranceles caóticos de Trump. El pueblo estadounidense pagó por estos aranceles y debería recuperar su dinero", señaló la senadora demócrata Elizabeth Warren.

Para el Estado, esto representa un "doble golpe": el Tesoro no solo pierde una fuente de ingresos masiva de cara al futuro, sino que ahora debe gestionar un caos administrativo para devolver fondos que ya se habían integrado al presupuesto nacional. Por eso, Trump busca alternativas con urgencia para salvar sus aranceles y mantener su política económica intacta.