Crujidos y dolor lumbar matutinos: expertos revelan cómo mejorar la flexibilidad al despertar
Crujidos y dolor lumbar: cómo mejorar la flexibilidad matutina

Crujidos y dolor lumbar matutinos: expertos revelan cómo mejorar la flexibilidad al despertar

Para numerosas personas, el sonido del despertador no es el único que marca el inicio del día. Muchos se enfrentan cada mañana a incómodos crujidos en las rodillas o a un persistente dolor en la zona lumbar que dificulta los primeros movimientos.

Esta condición, conocida médicamente como rigidez matutina, se caracteriza por una sensación de pesadez y dificultad para mover articulaciones y músculos tras el descanso nocturno o períodos prolongados de inactividad.

¿Cuándo la rigidez matutina se convierte en señal de alarma?

Según especialistas del Centro Médico Melián, esta rigidez es generalmente temporal y suele remitir en cuestión de minutos. Sin embargo, cuando persiste durante 60 minutos o más cada mañana, puede constituir un síntoma temprano de condiciones más serias como artritis reumatoide, osteoartritis u otras enfermedades inflamatorias.

Los expertos aclaran que esta sensación no siempre indica una lesión específica, sino que frecuentemente refleja cambios fisiológicos naturales que se intensifican con el avance de la edad o ciertos hábitos de vida.

Las causas principales detrás de la rigidez

Un informe citado por The Times identifica tres factores clave que contribuyen a esta condición:

  • Inactividad nocturna: Durante el sueño, el cuerpo permanece en reposo prolongado.
  • Disminución del líquido sinovial: Este fluido, encargado de lubricar las articulaciones, circula con menor frecuencia durante el descanso.
  • Tensión acumulada: Músculos y tendones pueden mantener tensión que se manifiesta al despertar.

La investigación revela datos significativos: en países como el Reino Unido, aproximadamente el 19% de los adultos mayores reportan tensión lumbar al despertar, mientras que un 29% experimenta crujidos en las rodillas.

Ejercicios prácticos para mejorar la flexibilidad matutina

El quiropráctico Steven Winiger recomienda comenzar el día con ejercicios de respiración profunda. Esta práctica ayuda a reducir gradualmente las sustancias químicas inflamatorias en el organismo.

Una publicación en la revista 'Journal of Clinical Medicine' detalla una técnica específica: inhalar lentamente por la nariz contando hasta cuatro, permitiendo que el abdomen se eleve. Este método ha demostrado eficacia en la reducción del dolor asociado a la rigidez.

Para casos donde la respiración no sea suficiente, los profesionales de la salud sugieren:

  1. Llevar una rodilla hacia el pecho manteniendo la posición durante 40 segundos.
  2. Realizar movimientos de rotación suaves para mejorar la flexibilidad de cadera y extremidades inferiores.
  3. Incorporar ejercicio suave progresivo que active la circulación del líquido sinovial.

Estas prácticas no solo alivian la rigidez inmediata, sino que contribuyen a una mejor salud articular a largo plazo. La clave, según los expertos, está en el movimiento gradual y consciente que active los mecanismos naturales de lubricación y flexibilidad del cuerpo.