Estudio revela que el cáncer en gatos comparte mutaciones clave con el cáncer humano
Cáncer en gatos comparte mutaciones clave con el humano

Estudio internacional descubre similitudes genéticas clave entre el cáncer en gatos y humanos

El cáncer, una de las principales causas de muerte tanto en humanos como en gatos, comparte mucho más que simples estadísticas. Una investigación internacional publicada en la prestigiosa revista Science ha logrado crear el mapa genético más completo del cáncer felino hasta la fecha, revelando una coincidencia fundamental: los tumores en gatos y personas comparten mutaciones y mecanismos biológicos en un grado mucho mayor de lo que se pensaba anteriormente.

Detalles de la investigación y metodología empleada

El estudio, liderado por el Instituto Wellcome Sanger, analizó muestras tumorales y tejidos sanos adyacentes de 493 gatos domésticos procedentes de cinco países diferentes. En total, se secuenciaron 978 genes vinculados al desarrollo de tumores, que son equivalentes funcionales de cerca de mil genes implicados en el cáncer humano. Este trabajo, en el que participaron más de veinte instituciones, permitió estudiar trece grandes tipos de cáncer, incluyendo osteosarcomas, linfomas, adenocarcinomas pancreáticos y distintos carcinomas mamarios.

La conclusión fue contundente: alrededor del 90% de los genes del gato doméstico son homólogos a los humanos, una similitud incluso superior a la observada con perros o ratones. La genetista Louise van der Weyden, autora sénior del estudio, subrayó que, pese a que el cáncer es frecuente en gatos de edad avanzada, la base genética de estos tumores era hasta ahora poco conocida. El objetivo principal fue definir el oncogenoma felino para sentar las bases de terapias dirigidas, similares a las que ya forman parte de la medicina de precisión en humanos.

Hallazgos clave en el cáncer de mama y otras similitudes

Uno de los hallazgos más relevantes se produjo en el cáncer de mama. El equipo identificó siete genes impulsores asociados a tumores mamarios agresivos en gatas. El más frecuente fue FBXW7, mutado en más de la mitad de los casos analizados. También destacó PIK3CA, presente en el 47% de los tumores. Estas alteraciones genéticas también se observan en cánceres mamarios humanos, especialmente en el subtipo triple negativo, conocido por su agresividad. En gatos, este subtipo es aún más común y presenta un comportamiento clínico muy similar al descrito en mujeres.

Además, las células tumorales felinas con mutaciones en FBXW7 mostraron mayor sensibilidad a los alcaloides de la vinca, fármacos utilizados en quimioterapia humana. Este resultado abre la posibilidad de trasladar tratamientos entre especies, con las adaptaciones necesarias. El estudio también identificó coincidencias genéticas en linfomas, tumores óseos, pulmonares, cutáneos y del sistema nervioso central. Estas similitudes refuerzan la idea de que los gatos pueden funcionar como modelos naturales de cáncer, ya que desarrollan tumores de forma espontánea en entornos compartidos con los humanos.

Implicaciones para la medicina y el enfoque One Health

Alejandro Suárez Bonnet, investigador del Royal Veterinary College y del Francis Crick Institute, señaló que inducir tumores en ratones introduce sesgos que no siempre replican fielmente la enfermedad humana. En cambio, los animales de compañía comparten factores ambientales y estilos de vida con las personas, lo que los convierte en modelos más representativos. El trabajo se enmarca en el enfoque conocido como One Health o Una Medicina, que promueve la integración entre medicina humana y veterinaria.

La creación de este recurso genómico felino, de acceso abierto para la comunidad científica, permitirá comparar mutaciones entre especies y acelerar el desarrollo de terapias personalizadas. En un contexto de creciente longevidad de los animales de compañía y mayor incidencia de cáncer espontáneo, los investigadores sostienen que la colaboración entre disciplinas puede generar beneficios bidireccionales. Cada avance en una especie podría trasladarse a la otra.

El nuevo oncogenoma del gato doméstico no solo amplía el conocimiento sobre la enfermedad en felinos, sino que redefine su papel en la investigación biomédica. Lejos de ser simples mascotas, los gatos emergen como aliados clave en la lucha global contra el cáncer, ofreciendo perspectivas valiosas para tratamientos futuros y una comprensión más profunda de esta compleja enfermedad.