Crisis en la entrega de medicamentos afecta gravemente a niños con discapacidad en el departamento del Atlántico
La situación crítica que enfrentan cientos de familias con niños que requieren tratamientos médicos especializados se ha agravado en las últimas semanas, según denunció Rosalba Amaranto, presidenta en el Atlántico de la Asociación de Padres de Niños Especiales Unidos por Colombia.
Familias desamparadas ante fallas sistemáticas
Los casos de menores que sufren por fallas en la entrega de medicamentos e insumos vitales para sus tratamientos continúan registrándose en diferentes zonas del país, con especial gravedad en la región del Atlántico. Amaranto, quien además es madre de un joven con parálisis cerebral, expresó su profunda preocupación por la desprotección que experimentan estas familias vulnerables.
"Muy triste por lo de Kevin, muy triste, conmovida porque esto fue una muerte anunciada. Volvimos nuevamente al correo de la muerte", señaló Amaranto en referencia a un caso particular que ha conmocionado a la comunidad.
Mesas de trabajo sin resultados concretos
La líder social denunció que, pese a múltiples reuniones con directores regionales de la Superintendencia de Salud y mesas de trabajo con varias EPS, las soluciones han sido mínimas e insuficientes. "Con 9 EPS no hemos logrado casi nada", afirmó con evidente frustración, al recordar que en crisis anteriores con otras entidades al menos se alcanzaban acuerdos por vía de hecho.
En la actualidad, según su testimonio, los pacientes con discapacidad, enfermedades huérfanas y adultos mayores permanecen completamente desamparados, sin acceso a los medicamentos que requieren para mantener su salud y calidad de vida.
Intervención de entes de control sin efectividad
Amaranto explicó que los entes de control en Barranquilla han intervenido de manera puntual ante las denuncias, pero tampoco han conseguido resultados efectivos para garantizar la entrega continua y oportuna de los medicamentos. Esta situación genera un círculo vicioso de desprotección institucional que afecta directamente a los más vulnerables.
La vía judicial como último recurso
Ante la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades sanitarias y las EPS, las familias afectadas han tenido que acudir a la vía judicial como último recurso. Sin embargo, incluso los fallos judiciales no siempre se cumplen con la eficacia necesaria para proteger la salud de los menores.
"Esto es triste porque si es la última alternativa que nosotros buscamos para que ellos ejerzan un poco puntualmente en la defensa de los derechos fundamentales... y no se está haciendo, es lamentable", expresó Amaranto con visible desaliento.
La dirigente destacó positivamente la labor excepcional de un juez penal en Medellín que ordenó atender de manera inmediata a una paciente con cardiopatía, señalando que "necesitamos jueces, más jueces así" que prioricen la protección de la salud sobre consideraciones burocráticas.
El caso emblemático de Kevin
El caso particular de Kevin, mencionado por Amaranto, refleja la urgencia de implementar soluciones estructurales al sistema de entrega de medicamentos. "El niño se convirtió en estandarte, en bandera que lleva la crisis de salud y que hoy nos tiene en estas condiciones", concluyó la presidenta de la asociación, subrayando cómo situaciones individuales evidencian fallas sistémicas que requieren atención inmediata.
La crisis en la entrega de medicamentos no solo afecta la salud física de los menores con discapacidad, sino que genera una carga emocional y económica adicional para las familias que deben buscar alternativas costosas o enfrentar el deterioro de la salud de sus seres queridos.