María La Baja: 96% de empresas en informalidad limita crecimiento económico local
María La Baja: 96% de empresas en informalidad limita crecimiento

María La Baja: Un territorio productivo enfrentando la barrera de la informalidad

En el corazón de los Montes de María, María La Baja se erige como un territorio donde la actividad productiva forma parte esencial de su identidad cultural y económica. La gastronomía tradicional, el turismo de naturaleza, la agricultura ancestral y los saberes culturales no solo preservan una rica historia, sino que constituyen los pilares que sostienen ingresos familiares y dinamizan la economía local de manera significativa.

Una base productiva significativa con cifras reveladoras

Cuando la Cámara de Comercio de Cartagena decidió analizar la realidad empresarial del municipio con información precisa y actualizada, los resultados fueron contundentes. El censo empresarial adelantado identificó la existencia de 3.167 unidades productivas operando en María La Baja. Se trata de miles de emprendimientos, microempresas y negocios familiares que cada día abren sus puertas y generan sustento para numerosas familias de la región.

Los desafíos de la informalidad empresarial

Sin embargo, las cifras también permiten dimensionar los enormes desafíos que enfrenta este tejido productivo. El 96% de estas unidades económicas opera en la informalidad, una situación que limita severamente sus posibilidades de crecimiento y desarrollo. Solo el 2,6% cuenta con registro mercantil formal y apenas el 3,9% posee Registro Único Tributario (RUT).

Esta realidad de informalidad generalizada tiene consecuencias directas: limita el acceso a financiamiento formal, excluye a los emprendedores de programas de fortalecimiento empresarial y reduce significativamente las oportunidades de crecimiento sostenible. Además, el 87% de estas unidades genera ingresos inferiores a un salario mínimo mensual, mientras que el 76% nunca ha accedido a ningún tipo de financiamiento.

Señales de fortaleza y resiliencia empresarial

A pesar de estas brechas estructurales, el censo también reveló señales esperanzadoras de fortaleza que no pueden pasar desapercibidas. El 33,5% de las unidades productivas tiene más de diez años de funcionamiento continuo, demostrando una notable capacidad de resistencia y permanencia en el mercado local. Igualmente significativo es que el 62% de los emprendedores manifiesta haber ahorrado específicamente para su negocio, evidenciando disciplina financiera, esfuerzo constante y un genuino deseo de progresar.

"María La Baja ya tiene empresa. Lo que necesita urgentemente es cerrar las brechas existentes para que esa empresa pueda crecer y consolidarse de manera sostenible", señalaron expertos de la Cámara de Comercio.

La formalización como herramienta de transformación

La formalización empresarial no representa simplemente un trámite administrativo aislado, sino que se constituye como una herramienta fundamental que abre múltiples puertas. Permite acceder a mejores condiciones de financiamiento, participar en convocatorias públicas y privadas, fortalecer relaciones comerciales estables y proyectar los negocios con mayor seguridad jurídica y estabilidad operativa.

El Centro Integrado de Servicios Empresariales (CISE)

Precisamente para abordar estos desafíos, la Cámara de Comercio de Cartagena ha fortalecido su presencia en el territorio con la puesta en marcha del Centro Integrado de Servicios Empresariales (CISE). Este espacio materializa una decisión estratégica institucional: llevar el portafolio completo de servicios empresariales directamente al municipio, acercar la institucionalidad a los emprendedores y ofrecer acompañamiento técnico continuo y especializado.

El CISE orientará procesos de formalización empresarial, facilitará el acceso a herramientas de gestión y conectará sistemáticamente a los emprendedores con oportunidades reales que les permitan mejorar su productividad, competitividad y sostenibilidad en el mediano y largo plazo.

Construyendo desarrollo territorial con acciones concretas

El desarrollo territorial se construye con información clara, diagnósticos precisos y, sobre todo, con acciones concretas y sostenibles. Los datos del censo muestran con exactitud dónde se encuentran los principales desafíos empresariales. La presencia institucional cercana y comprometida permite convertir sistemáticamente esos desafíos en oportunidades reales de crecimiento y transformación económica.

María La Baja posee identidad cultural, capacidad productiva demostrada y una perseverancia empresarial admirable. Con el acompañamiento técnico adecuado, el acceso a servicios especializados y políticas públicas focalizadas, este territorio puede transformar sus activos productivos en crecimiento económico sostenible para sus empresarios, sus familias y para todo el municipio.