Colombia avanza hacia un millón de hectáreas en reforma agraria durante conferencia global
La ciudad de Cartagena se convierte hasta este sábado en el epicentro mundial de la discusión sobre tierras y desarrollo rural al acoger la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural, un evento de alcance global que cuenta con el respaldo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Un encuentro con mandato internacional
En diálogo exclusivo, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, explicó que Colombia recibió en 2024 el mandato del Consejo de Seguridad Alimentaria de las Naciones Unidas para organizar esta conferencia, veinte años después de que Brasil albergara la primera edición.
"Esta versión dialogará sobre la importancia crucial de la tierra para enfrentar la crisis climática y construir sistemas agroalimentarios justos, resilientes y sostenibles", afirmó la ministra, destacando que los debates buscan avanzar en los compromisos globales contra el hambre, la protección de recursos naturales y, específicamente para Colombia, la construcción de paz.
Los avances del gobierno colombiano
Caravajalino subrayó que Colombia recibió esta conferencia internacional como reconocimiento a los esfuerzos en reforma agraria realizados por el movimiento agrario, la academia y el Estado. "Muchos países desarrollados completaron sus reformas hace décadas, mientras Colombia ha tenido este proceso inconcluso por más de un siglo", reconoció.
Sin embargo, la ministra destacó los logros alcanzados:
- El campo colombiano muestra crecimiento dentro del Producto Interno Bruto (PIB)
- Aumento en las exportaciones de alimentos
- Crecimiento en área sembrada y producción agrícola
- Redistribución de tierras a campesinos sin tierra o con tierra insuficiente
- Formalización de territorios de pueblos indígenas y comunidades negras
Metas y realidades de la reforma
La ministra abordó directamente las cifras: mientras el Acuerdo de Paz establecía la meta de 3 millones de hectáreas gestionadas y entregadas desde el Fondo Nacional de Tierras, esta cifra se ajustó posteriormente a 1,5 millones de hectáreas.
"Hoy tenemos 758.000 hectáreas gestionadas al Fondo de Tierras", reveló Carvajalino, desglosando esta cifra en:
- Aproximadamente 400.000 hectáreas provenientes de compras a privados
- Adquisiciones al Fondo de Reparación para las Víctimas
- Hectáreas del fondo Frisco (administrado por la Sociedad de Activos Especiales para la lucha contra las drogas)
- Cerca de 300.000 hectáreas de recuperación de bienes baldíos indebidamente ocupados
Obstáculos y expectativas
La ministra reconoció que la falta de jurisdicción agraria representa uno de los principales obstáculos para acelerar el proceso. "No podemos resolver problemas de fondo como deslindes de tierras de la Nación o recuperación de bienes baldíos indebidamente ocupados sin esta herramienta jurídica", explicó.
Además, señaló que muchas tierras ofrecidas al gobierno no cumplen con las condiciones jurídicas o agrológicas necesarias para ser incorporadas al proceso de reforma.
"La obligación del gobierno no es comprar cualquier tierra que se ofrezca, sino redistribuir la tierra altamente concentrada e ineficientemente explotada", aclaró la ministra, enfatizando el enfoque estratégico del proceso.
Camino hacia el millón de hectáreas
Pese a los desafíos, Carvajalino expresó optimismo: "El avance ha sido acelerado y esperamos llegar a cerca de un millón de hectáreas gestionadas al fondo de tierras con el impulso actual".
La conferencia internacional en Cartagena representa no solo un espacio de diálogo global, sino también una oportunidad para que Colombia muestre al mundo sus avances en un tema que, según la ministra, "demuestra que hay un camino seguro y de justicia que se traduce en indicadores económicos concretos".
El evento reúne a miles de participantes de diversos países y busca establecer instrumentos y rutas globales con apoyo técnico de la FAO y las Naciones Unidas, reconociendo especialmente a las comunidades locales que, según datos presentados, abastecen el 80% de los alimentos en el mundo.