Destinos de sosiego en Colombia: escapadas para reconectar con la naturaleza
Destinos de sosiego en Colombia para reconectar con la naturaleza

Destinos de sosiego en Colombia: escapadas para reconectar con la naturaleza

En un mundo dominado por la tecnología y el ritmo acelerado de las ciudades, surge una tendencia creciente: buscar lugares tranquilos que fomenten la conexión entre el ser humano y la naturaleza. Esta búsqueda de bienestar, que implica alejarse de las pantallas y sumergirse en entornos naturales, está ganando fuerza en Colombia, donde diversos destinos ofrecen experiencias de relajación y reencuentro personal.

Iniciativas colombianas para el bienestar natural

En Colombia, varios proyectos turísticos se enfocan en proporcionar paz y sosiego a los visitantes. En Tominejo Ecolodge, una reserva natural ubicada en Neira, Caldas, se han sembrado aproximadamente 7.000 árboles nativos en terrenos que anteriormente se utilizaban para ganadería. Este esfuerzo ha creado un hábitat para mariposas, colibríes y otras especies de fauna silvestre, en un bosque que alberga más de 150 tipos de plantas y árboles locales, como yarumo, balso, guamo, arboloco, guadua, cedro y platanillas.

En la Sierra Nevada de Santa Marta, específicamente en Palomino, One Santuario se destaca por ofrecer a los huéspedes la oportunidad de despertarse entre los sonidos de aves, la selva, el río y las montañas, promoviendo una conexión profunda con la madre tierra. Los visitantes pueden alojarse en seis cabañas privadas con comodidades como duchas al aire libre, o en seis glampings situados frente al río Palomino.

En Antioquia, la reserva Zafra forma parte del producto turístico Los caminos del agua, que reúne a 12 empresarios de la región. Aquí, los viajeros pueden hospedarse en 12 cabañas y explorar senderos para avistar monos y aves, disfrutando de la tranquilidad del entorno.

En el Chocó, Kurrulau Hotel Playa Pacífica, ubicado a 30 minutos de Bahía Solano, ofrece talleres de yoga y meditación en un espacio de 220 metros cuadrados, además de exaltar la gastronomía local y organizar caminatas para visitar cascadas. Las actividades incluyen esnórquel, avistamiento de ballenas (en temporada), paddle board y kayak. Un programa especialmente atractivo ocurre entre marzo y abril, cuando coinciden el tiburón ballena y las sardinas, permitiendo a los visitantes salir en lancha en busca de cardúmenes.

Tendencias globales de tranquilidad

Esta búsqueda de calma no se limita a Colombia. En el sur de Suecia, existe un Mapa de tranquilidad que clasifica sitios según los decibeles registrados. Por ejemplo, la reserva natural Varshultamyren tiene un promedio de 41 decibeles, y los usuarios pueden escuchar grabaciones de una hora con sonidos como la brisa, cantos de aves y el vuelo de insectos, disponibles incluso en Spotify. Según la Organización Mundial de la Salud, una persona puede exponerse a 40 horas de ruido de timbre de casa (80 decibeles) o 12 horas y 30 minutos de tráfico en carro (85 decibeles) sin dañar sus oídos.

En Oregón, Estados Unidos, Sky Cave Retreats ofrece retiros de oscuridad en medio de las montañas, cerca de las cataratas Klamath. Mientras tanto, en el Reino Unido, Unplugged proporciona cabañas de desintoxicación digital, donde los visitantes guardan sus teléfonos bajo llave para desconectarse en entornos naturales, a solo una o dos horas de la ciudad.

Estas iniciativas, tanto en Colombia como a nivel global, reflejan una creciente necesidad de escapar del ruido y la tecnología, priorizando el bienestar a través de la inmersión en la naturaleza. Al ofrecer experiencias que combinan relajación, aventura y conexión ambiental, estos destinos se posicionan como opciones ideales para quienes buscan un respiro del ajetreo diario.