Golpe contundente a red criminal desde prisión: incautan 46 celulares en operativo nacional
En una acción coordinada sin precedentes, la Policía Nacional de Colombia y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) asestaron un duro golpe a la estructura criminal conocida como 'La Oficina de Buga', desarticulando su capacidad de mando desde el interior de las cárceles del país.
Operativo simultáneo en cinco centros penitenciarios
El operativo se ejecutó de manera simultánea en cinco establecimientos de reclusión estratégicamente seleccionados: la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de Buga, la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de Girón, la Cárcel y Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar (La Tramacúa), la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de La Dorada y la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de Ibagué (Picaleña).
En estos centros, los uniformados realizaron registros minuciosos en celdas de alta y mediana seguridad donde permanecen recluidos varios señalados integrantes de esta peligrosa estructura delincuencial.
Resultados impactantes del allanamiento
De acuerdo con el reporte oficial, fueron intervenidas 14 celdas y se impactó directamente a 270 personas privadas de la libertad. Durante los registros, las autoridades lograron incautar:
- 46 teléfonos celulares
- 34 cargadores
- 15 tarjetas SIM
- 15 elementos cortopunzantes
- Una memoria USB
- 200 gramos de base de coca
- Dos libras de marihuana
Hallazgos clave en celdas de cabecillas
Las autoridades resaltaron descubrimientos especialmente significativos en celdas asociadas a internos conocidos con los alias de Kawasaki, 'Luis Cuevas' y 'El Enano'. En estos espacios se encontraron numerosos dispositivos de comunicación que, según la investigación en curso, se utilizaban para mantener contacto constante con redes criminales externas.
Según la información suministrada por las autoridades, estos elementos habrían servido para continuar coordinando actividades ilícitas como homicidios y extorsiones, especialmente en el municipio de Buga, a pesar de que sus presuntos responsables permanecen tras las rejas.
Declaraciones de las autoridades
El coronel Pedro Pablo Astaiza Cerón, comandante encargado del Departamento de Policía Valle, explicó detalladamente el propósito estratégico de estas acciones: "El objetivo principal es frenar la capacidad de mando que algunos cabecillas ejercen desde prisión. El decomiso de estos equipos representa un avance significativo en el control de las comunicaciones ilegales dentro de las cárceles y un paso fundamental para proteger la seguridad ciudadana".
El oficial agregó: "Las autoridades, mediante este operativo, buscan desmantelar completamente la capacidad de mando criminal que se ejerce desde los centros de reclusión, fortalecer la seguridad ciudadana y reforzar los controles para evitar que desde las cárceles continúen siendo plataformas para operaciones de los delincuentes".
Compromiso de continuidad en las intervenciones
Tanto la Policía Nacional como el INPEC reiteraron enfáticamente que este tipo de intervenciones continuarán desarrollándose en otros establecimientos carcelarios del país. El objetivo declarado, según señalaron las autoridades, es evitar que los centros de reclusión sigan siendo utilizados como puntos de coordinación para actividades delictivas y reforzar los controles internos que permitan cerrar definitivamente estos canales de comunicación ilegal.
Esta operación marca un hito en la lucha contra el crimen organizado que opera desde las cárceles colombianas, demostrando la determinación de las autoridades por recuperar el control total de los centros penitenciarios y proteger a la ciudadanía de las redes criminales que intentan mantener su influencia desde la reclusión.



