Escándalo en embajada colombiana en Brasil por uso indebido de vehículo oficial
Un incidente que involucra el uso no autorizado de un automóvil oficial de la Embajada de Colombia en Brasil ha generado controversia diplomática. Según revelaciones del embajador Alfredo Rafael Saade Vergel, el hecho ocurrió el 29 de marzo de 2026 mientras él se encontraba fuera de la residencia oficial en Brasilia.
Los detalles del incidente
De acuerdo con una carta enviada por el diplomático a la Secretaría General de Colombia, el cocinero David Leonardo Barrero López, empleado de la empresa AR Maciel Serviços Gerais LTDA, habría tomado sin autorización el lujoso Audi A6 de placa PDB-9012 asignado a la delegación colombiana. Saade calificó lo sucedido como un "abuso de confianza", señalando que el vehículo fue utilizado durante todo el día y devuelto únicamente en horas de la noche.
El embajador contó a Caracol Radio que cuando ocurrió el accidente él se encontraba en Bogotá: "Justo tenía que trabajar en Bogotá sobre el tema de los Hércules", explicó Saade, refiriéndose a que aprovechó los primeros días de Semana Santa para cumplir con compromisos laborales en Colombia.
Medidas inmediatas y consecuencias
Al conocer la situación, Saade ordenó tres medidas inmediatas:
- Notificar a la empresa empleadora del chef sobre el incidente
- Exigir su salida de la residencia oficial el mismo día
- Disponer la revisión técnica completa del vehículo afectado
Estas acciones se ejecutaron el 30 de marzo, cuando se dio por terminado el contrato laboral de Barrero López, quien regresó a Colombia esa misma noche.
Daños considerables en el vehículo oficial
Inicialmente, se observaron daños visibles en la pintura y las luces frontales del Audi A6. Sin embargo, al intentar movilizarlo, el conductor de la embajada detectó fallas graves en la transmisión, lo que obligó a trasladarlo en grúa a un taller especializado.
El 31 de marzo, la empresa Mega Car Centro Automotivo confirmó daños severos en componentes vitales del vehículo, presuntamente causados por un impacto en el chasis. El informe técnico detalló afectaciones en:
- El sistema de transmisión
- El radiador
- Los amortiguadores
- Otros componentes mecánicos
Las pérdidas se estimaron en aproximadamente 16.000 dólares, declarando el automóvil como pérdida total.
La versión del embajador
Saade describió lo ocurrido con claridad: "La persona que prestaba los servicios en cocina, tomó de manera atrevida el vehículo, es un vehículo que solamente lo conduce el conductor. El conductor acostumbra, según me cuenta, a dejar las llaves en un sitio donde las ha dejado siempre, y esta persona, abusando de la confianza que se le había entregado, pues tomó el vehículo y de manera irresponsable".
El funcionario agregó que el vehículo no chocó contra otro automóvil, "sino que se subió sobre una berma y lo destruyen, esa es la irresponsabilidad".
Responsabilidad por los daños
Ante la pregunta sobre quién asumirá los costos de reparación, Saade respondió que correrá por cuenta del seguro internacional que tiene el carro: "Ya cité a la empresa, ya al seguro que tiene el vehículo, un seguro internacional, ya también cité y estoy en ese trabajo, ya le informé a la Cancillería, estoy esperando una respuesta de la cancillería para yo, según las directrices que me den, hacer la reclamación debida".
Contexto del empleado involucrado
El cocinero implicado en el accidente sería un ciudadano colombiano que había llegado recientemente a trabajar en la embajada. Saade explicó que decidió contratarlo porque no se sentía conforme con la comida disponible en la sede diplomática y surgió la posibilidad de traer a alguien de confianza desde Colombia.
El embajador también aclaró aspectos personales: "Yo soy un hombre que hago deporte, soy un hombre que troto todos los días. Yo tengo mi alimentación pero el mercado lo hago yo, quiero que lo sepa. El mercado no me lo da el gobierno, el mercado sale de mi sueldo".
El incidente representa otro capítulo en los desafíos que enfrenta la representación diplomática colombiana en Brasil, mientras se esperan las directrices de la Cancillería colombiana sobre cómo proceder con la reclamación ante el seguro y las posibles consecuencias administrativas.



