Ofensiva militar contra economías ilegales en cuatro regiones estratégicas
Las Fuerzas Militares colombianas ejecutaron una serie de operaciones coordinadas en las últimas horas contra las economías ilegales que operan en distintas zonas del territorio nacional. Los resultados más significativos se concentran en los departamentos de Nariño, La Guajira, Huila y Antioquia, donde se registraron acciones contundentes contra laboratorios de procesamiento de drogas, redes de distribución y actividades de propaganda armada.
En conjunto, las autoridades estiman que estas operaciones generaron afectaciones económicas que superan los 5.000 millones de pesos a las estructuras criminales, golpeando directamente sus finanzas y capacidad operativa.
Golpe a laboratorios en Nariño y La Guajira
En el suroccidente del país, específicamente en la vereda El Húmero del municipio de El Peñol, Nariño, una operación conjunta entre el Ejército Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía Nacional permitió ubicar y destruir tres laboratorios destinados a la producción de clorhidrato de cocaína.
Según información oficial, estas instalaciones estarían vinculadas a la Estructura Franco Benavides, un grupo armado organizado residual que opera en la región. Durante la intervención, las tropas incautaron más de 500 kilogramos de sustancia sólida con características similares a la cocaína, junto con 675 kilogramos en suspensión y grandes volúmenes de insumos líquidos utilizados en el proceso de refinamiento.
El valor estimado de este golpe al narcotráfico asciende a aproximadamente 4.800 millones de pesos, representando uno de los mayores impactos económicos reportados en operaciones recientes contra laboratorios de droga.
Más al norte, en el departamento de La Guajira, tropas de la Décima Brigada ubicaron y desmantelaron un laboratorio para el procesamiento de pasta base de coca en la vereda El Mamey, jurisdicción del municipio de Dibulla. Esta operación, coordinada con la Policía Nacional, habría afectado directamente a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, conocidas comúnmente como 'Los Pachenca'.
La afectación económica en este caso fue calculada en más de 428 millones de pesos, impactando significativamente las finanzas de esta estructura criminal que opera en la región caribeña.
Acciones contra propaganda y microtráfico
En el departamento del Huila, las acciones militares se concentraron en tareas de control territorial y neutralización de propaganda armada. En zona rural del municipio de Neiva, específicamente en la vereda Montañuela del corregimiento Chapinero, unidades del Batallón de Artillería de Campaña N.° 9 Tenerife retiraron y eliminaron tres pancartas con mensajes atribuidos al grupo armado residual Isaías Pardo.
El material propagandístico fue ubicado durante patrullajes de rutina y posteriormente destruido, en un procedimiento orientado específicamente a frenar la circulación de mensajes intimidatorios dirigidos a la población civil y el ejercicio de control simbólico sobre el territorio.
Paralelamente, en el nordeste antioqueño, tropas del Batallón de Selva N.° 55, en coordinación con unidades de la Sijín (Seccional de Investigación Criminal), ejecutaron un allanamiento en el municipio de Segovia que resultó en la incautación de 2.569 dosis de marihuana, 1.400 dosis de cocaína y 1.200 dosis de bazuco.
El material incautado, avaluado en aproximadamente 170 millones de pesos, estaría relacionado según las autoridades con el Clan del Golfo, una de las estructuras criminales más activas en el microtráfico a nivel nacional.
Balance estratégico de la ofensiva
El balance conjunto de estas operaciones refleja una ofensiva sostenida y coordinada contra las cadenas completas de producción y distribución de drogas ilícitas, así como contra los mecanismos de control territorial ejercidos por estructuras armadas ilegales en distintas regiones del país.
Mientras en departamentos como Nariño y La Guajira se mantienen enclaves estratégicos para el procesamiento primario de coca, en zonas como Antioquia persisten redes sofisticadas de microtráfico que abastecen mercados locales, y en territorios como el Huila se registran acciones de presencia simbólica de grupos residuales a través de propaganda.
Las Fuerzas Militares han destacado que estas operaciones forman parte de una estrategia integral que combina inteligencia, acción conjunta y coordinación interinstitucional para golpear las economías ilegales que financian la violencia en el país.



