Cuatro menores resultan heridos tras activar campo minado en zona rural de Nariño
Un trágico incidente ha conmocionado al departamento de Nariño, donde cuatro menores de edad sufrieron graves heridas al pisar un campo de minas antipersona instalado por grupos armados ilegales en las cercanías de sus viviendas. El hecho ocurrió en el área rural del municipio de Olaya Herrera, específicamente en territorio bajo influencia de disidentes de las antiguas Farc.
Respuesta inmediata del Ejército Nacional
Al conocerse la emergencia, el Ejército Nacional desplegó de inmediato sus capacidades operacionales terrestres y aéreas para atender a las víctimas. Soldados del Batallón de Operaciones Terrestres N° 16 de la Fuerza de Tarea Hércules, con apoyo del Batallón de Aviación de Movilidad y Maniobra N° 3, realizaron una evacuación aérea en tiempo récord que incluyó a los cuatro menores heridos, un familiar y un médico.
"No escatimaron esfuerzos para garantizar el traslado oportuno a un centro médico especializado", destacaron las autoridades militares en un comunicado oficial. Los menores fueron transportados en helicóptero hasta el hospital de San Andrés de Tumaco, donde recibieron atención médica especializada para sus lesiones.
Responsabilidad de grupos armados ilegales
Según información de la Tercera Brigada del Ejército, el grupo armado residual 'Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano', específicamente la estructura conocida como 'Alfonso Cano', habría instalado los dispositivos explosivos que afectaron a los niños. Las autoridades militares calificaron este hecho como "una infracción al Derecho Internacional Humanitario" por la utilización de medios y métodos ilícitos de guerra.
"Este repudiable hecho atenta contra la vida, la integridad y la libre circulación de las personas, exponiendo de manera deliberada a la población civil", señalaron representantes de la Tercera Brigada, quienes hicieron un llamado a organismos internacionales y defensores de derechos humanos para sumarse al rechazo de estas acciones criminales.
Riesgo permanente para comunidades vulnerables
El incidente evidencia el grave riesgo que enfrentan las comunidades rurales en territorios donde operan estructuras ilegales. Según el reporte oficial, los menores se encontraban jugando cerca de sus casas cuando activaron el área minada, poniendo en evidencia cómo estas prácticas afectan directamente a la población civil, especialmente a niños y sus familias.
Las autoridades militares rechazaron categóricamente "el atroz accionar de grupos armados ilegales" y reiteraron su compromiso con la protección de la vida en estas regiones. "La Tercera División continuará desplegando sus capacidades para atender a la población, proteger a las comunidades y neutralizar las amenazas", aseguraron en su comunicado.
Contexto de violencia persistente
Este lamentable suceso ocurre en un contexto donde grupos armados organizados continúan financiando su accionar mediante economías ilícitas, manteniendo en zozobra a comunidades enteras. La rápida respuesta del Ejército demostró no solo su capacidad de reacción, sino también su compromiso permanente con la seguridad de los ciudadanos más vulnerables.
Las autoridades instaron a la población a mantenerse alerta y reportar cualquier actividad sospechosa, mientras continúan las operaciones para desmantelar las redes que perpetúan este tipo de violencia en el departamento de Nariño.



