No estamos descubriendo que el agua moja, solo leemos las maneras, las realidades en la campaña y las enormes diferencias entre los ex-militantes del M-19 representados en el petrismo y los cercanos al candidato Iván Cepeda. Esa lectura presagia, en una eventual presidencia de Cepeda, el final del petrismo y la instalación de los ex-Farc en los pasillos de la casa presidencial. Eso lo saben los petristas y hasta el mismo presidente; por eso, su candidato no era Cepeda sino Roy Barreras o la misma Pizarro.
Las divisiones internas del Pacto Histórico
Tal vez sea esta la razón por la que Sandra Ramírez, ex-Farc, y Gloria Flórez, vocera del Pacto Histórico, no se pueden ver ni en fotografías. Los “celos en la política son peor que los celos en el amor”. Ese es solo un ejemplo de la tragedia del petrismo, quienes “obligados” andan pegando afiches, marchando, hablando en la plaza pública sabiendo que su muerte política es inevitable con Cepeda en la presidencia.
Es muy complicado esperar más de 40 años para llegar al poder y no tener, ni siquiera el derecho legítimo de poner candidato propio y tener que apoyar al candidato muy cercano de los acuerdos de paz con el presidente Santos y distante de la paz total del gobierno de Gustavo Petro.
Consecuencias políticas y judiciales
Todos los ministros, embajadores y los directores de institutos descentralizados del orden nacional y departamental tendrán que desocupar lenta pero inevitablemente la “mediagua”; es un sorbo que atora y ha venido generando una desbandada de petristas de base a la campaña de Paloma Valencia, ante el llamado de la candidata en los últimos días. La inclusión en su mensaje.
La bandera del M-19 será retirada y la senadora de la Unión Patriótica Aída Abella montará la bandera UP, mientras las hijas de Carlos Pizarro, escondidas en los muros, serán testigas del principio del final del petrismo. En ese hipotético gobierno, los afros representados en Francia Márquez volverán al abandono histórico y ahora se hablará la lengua indígena de Aida Quilcué. Así es la política; dinámica.
La preocupación no solo es política, también es judicial. En un posible gobierno de Cepeda, los amigos del petrismo como la senadora Zuleta, Carlos Ramón González, Luis Fernando Velasco, Juliana Guerrero, Ricardo Bonilla, Ricardo Roa, Olmedo López y Sneyder Pinilla, los expresidentes de Senado y Cámara, el representante Racero y hasta el mismo Benedetti, implicados en casos de corrupción, quedarán huérfanos de poder y a pasos de perder el sueño. Esta encrucijada toca las puertas de sus familias y sus votantes, que pueden girar en la siguiente curva y priorizar el futuro del petrismo no votándole a Cepeda.



