El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, respondió con contundencia a las acusaciones que lo vinculan con el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, tras la denuncia presentada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez ante la Fiscalía General de la Nación. En declaraciones públicas, Escobar negó cualquier relación con el crimen y advirtió sobre el impacto personal y político de estos señalamientos.
Rechazo categórico de las acusaciones
“Hoy me están poniendo una lápida en la cabeza”, afirmó el mandatario, quien cuestionó que las acusaciones se basen únicamente en una carta anónima entregada al expresidente Uribe. Escobar subrayó que vincularlo a un magnicidio sin pruebas verificadas representa un riesgo grave para su reputación y su seguridad.
“Por un anónimo, el señor expresidente Uribe vincula al señor presidente de la República y al gobernador de Nariño en el asesinato de Miguel Uribe. Eso es grave, tremendamente grave”, declaró Escobar, quien insistió en que no existe ningún elemento que respalde las acusaciones y que estas deben ser examinadas con rigor institucional.
Trayectoria en defensa de la paz
El gobernador también hizo énfasis en su trayectoria profesional para desmarcarse de cualquier insinuación de violencia: “A un hombre honorable, un profesor universitario de más de 26 años, le están atribuyendo algo que no tiene ningún fundamento”. Asimismo, negó rotundamente su supuesta presencia en Manta, Ecuador: “Yo no he estado en ese lugar. Es completamente falso”.
Escobar sugirió que detrás de la denuncia podrían existir intereses políticos orientados a desacreditar su gestión y los avances en materia de paz en Nariño. “Yo soy un hombre de paz, no de muerte. Yo no soy un hombre de la guerra, yo soy un hombre de la paz”, reiteró.
Origen de la controversia
La controversia se desató luego de que Álvaro Uribe Vélez presentara ante la Fiscalía un manuscrito anónimo que recibió tras una cadena de contactos telefónicos. Según su relato, una mujer cercana al exmandatario lo puso en comunicación con una fuente que aseguró tener información sobre el asesinato.
El documento señala que, presuntamente, en marzo de 2025 Escobar habría sostenido un encuentro en Manta, Ecuador, para acordar la financiación del crimen. También menciona supuestos vínculos con actores ilegales, aunque estos señalamientos carecen, por ahora, de verificación judicial.
Quien firma la denuncia asegura mantenerse en el anonimato por temor a represalias, e incluso menciona a un exalcalde como fuente indirecta de la información. Ante la gravedad de lo expuesto, el exmandatario decidió trasladar el documento a las autoridades para que sea investigado dentro del debido proceso.
Por ahora, el caso se encuentra en manos de la Fiscalía General de la Nación, entidad encargada de determinar si el contenido del documento tiene algún sustento probatorio.



