Profesionales latinoamericanos en EE.UU. replantean su futuro ante presión migratoria
Un número creciente de profesionales y familias latinoamericanas que residen legalmente en Estados Unidos está reconsiderando sus planes de vida a largo plazo en el país norteamericano. Este cambio de perspectiva responde principalmente al endurecimiento de las políticas migratorias y la reducción de canales para la inmigración regular, según revela el más reciente informe de la firma Get Golden Visa.
El Índice de Estrés Migratorio marca tendencia preocupante
El estudio titulado "Measuring the Pressure: The Migration Stress Index (MSI) of Expat Life in the US" se basó en más de 2.200 conversaciones de asesoramiento realizadas entre 2022 y 2026. Los resultados muestran un cambio significativo en el estado de ánimo de los latinoamericanos que migraron a EE.UU., especialmente aquellos que llegaron mediante la visa de trabajo temporal H-1B.
Los datos son contundentes: el 53% de los encuestados afirmó haber alcanzado un "punto de quiebre económico" debido al costo de vida, la incertidumbre laboral o las limitaciones migratorias. Paralelamente, otro 59% manifestó preocupación profunda por la seguridad y estabilidad familiar.
Europa emerge como alternativa principal
Durante el periodo estudiado, las consultas relacionadas con migración por parte de latinoamericanos aumentaron un 47%, mientras que el interés específico por migrar a Europa se disparó un 54%. Portugal y España se consolidan como destinos preferidos, no solo por afinidad cultural e idiomática, sino por ofrecer esquemas de residencia más previsibles y rutas claras hacia la ciudadanía.
Murat Coskun, cofundador de Get Golden Visa, explicó a EL TIEMPO: "Este nivel sitúa claramente al segmento en zona roja, es decir, en una categoría de presión migratoria alta y estructural". El Índice de Estrés Migratorio (MSI) situó la presión migratoria de los expatriados en EE.UU. en 80 sobre 100 en 2025, indicando un riesgo de salida sostenido y elevado.
La visa H-1B: una puerta cada vez más estrecha
Uno de los factores estructurales detrás de este fenómeno es la propia arquitectura del sistema migratorio estadounidense. En el caso específico de la visa H-1B, cerca del 80% de las solicitudes son descartadas desde el inicio, pues aproximadamente 400.000 personas compiten anualmente por apenas 85.000 cupos disponibles.
Esta brecha entre oferta y demanda genera no solo frustración, sino también sensación de precariedad incluso entre quienes ya se encuentran en el país con estatus legal. El lenguaje de las consultas ha evolucionado notablemente: términos como "oportunidad" o "mejora de calidad de vida" están siendo reemplazados por expresiones como "plan B", "estabilidad jurídica" o "protección para los hijos".
Cambio en la percepción del sueño americano
Bruno Bianchi Sarcone, CEO y fundador de Spainguru.es, señaló: "Estadounidenses y expatriados de larga duración en EE.UU. perciben cada vez más a Europa, especialmente a España y Portugal, como una cobertura de estabilidad frente al aumento del costo de vida, la polarización política y la incertidumbre en materia migratoria".
El documento subraya que esta tendencia no implica un éxodo inmediato ni masivo, pero sí advierte sobre un cambio profundo en la percepción. Estados Unidos, que durante décadas encarnó la promesa de estabilidad y movilidad ascendente para miles de profesionales latinoamericanos, empieza a ser visto por una parte significativa de esta población como un entorno incierto, sujeto a vaivenes políticos y a un sistema migratorio cada vez más restrictivo.
Para muchos profesionales latinoamericanos, la reubicación ya no se plantea exclusivamente como un salto aspiracional, sino como una estrategia de mitigación de riesgos. Como afirma Coskun: "Estados Unidos puede seguir siendo un polo de oportunidades, aunque para muchos profesionales latinoamericanos podría convertirse más en una etapa profesional que en un destino definitivo".