Joven de Medellín fue engañada con promesas laborales para ser explotada sexualmente en México
En un caso que ha conmocionado a la opinión pública, Edgar Jhoan Taborda Ortiz, de 31 años, fue enviado a la cárcel tras ser capturado por su presunta participación en la desaparición de la joven María Camila Díaz, de Medellín, y por integrar una red de trata de personas que operaba entre Colombia y México.
El engaño que terminó en explotación sexual
Durante la audiencia de control de garantías, la Fiscalía reveló que Taborda habría sido el encargado de convencer a Díaz para que viajara a México. Según las investigaciones, el sujeto mantuvo una serie de citas y reuniones con la joven, en las cuales le prometió un empleo en Ciudad de México que nunca existió.
Una vez que María Camila llegó al país vecino, la realidad fue completamente diferente a lo prometido. La joven habría sido obligada a ofrecer servicios sexuales bajo un nombre falso y a través de una plataforma digital. Cuando intentó escapar de esta situación, fue retenida por sus captores y comenzaron a extorsionarla sistemáticamente.
"La última comunicación que tuvo con su familia fue en febrero de 2025", señalaron las autoridades, destacando que desde entonces no se tiene información sobre su paradero ni su condición actual.
Evidencias contundentes presentadas en audiencia
La fiscal del Centro de Atención Integral de Víctimas de Abuso Sexual presentó audios de interceptaciones que resultan cruciales para el caso. En estas grabaciones, Taborda acepta explícitamente su responsabilidad en el traslado de mujeres hacia México.
"Él es el que se encarga de trasladar a las mujeres o de enviarlas o subirlas a México, pues las contacta con sus contactos que tiene allá", explicó la investigadora durante la audiencia. "En las conversaciones interceptadas, Joan acepta esa subida de varias mujeres a México y dice que él trabaja con varias agencias de México".
Lo más preocupante, según la fiscalía, es que en estas mismas conversaciones el sujeto reconoce con cinismo que era la primera vez que desaparecía una de las mujeres que había engañado, demostrando una frialdad alarmante frente a sus acciones delictivas.
Proceso judicial y colaboración internacional
A pesar de las evidencias presentadas, Taborda no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía, que incluyen trata de personas en su modalidad de explotación sexual. Sin embargo, un juez de control de garantías consideró suficientes los elementos probatorios para ordenar su traslado inmediato a una cárcel mientras avanza el proceso penal en su contra.
Las investigaciones sobre la desaparición de María Camila Díaz continúan de manera coordinada entre las autoridades colombianas y mexicanas. Ambos países trabajan conjuntamente en la búsqueda del paradero de la joven y en la identificación de todos los responsables de su desaparición y explotación.
Este caso ha puesto en evidencia los peligros de las redes de trata de personas que operan internacionalmente, utilizando engaños y promesas falsas para captar a sus víctimas, principalmente jóvenes vulnerables que buscan oportunidades laborales en el exterior.



