El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, emitió un pronunciamiento oficial sobre el grave hecho de seguridad ocurrido cerca del peaje de Mondoñedo, en la vía Bogotá-Girardot, donde una familia fue víctima de secuestro y hurto. Durante una intervención en Citytv, el mandatario confirmó que la fuerza pública realizó labores de campo, pero la ausencia de una denuncia formal por parte de los afectados frena la acción judicial contra los seis delincuentes implicados.
El llamado del gobernador para activar la investigación judicial
En su comunicación, el líder departamental fue enfático en la necesidad de oficializar el caso ante las autoridades competentes. "Necesitamos que la denuncia se formalice para poder emprender la investigación y evitar que estos actos se sigan presentando", declaró. A pesar de la gravedad de lo ocurrido entre la noche del domingo 26 y la madrugada del lunes 27 de abril, el mandatario advirtió que para la policía "hasta este momento no hay una denuncia formal del hecho", requisito indispensable para que la justicia actúe.
Detalles sobre la recuperación del vehículo en Soacha
El pronunciamiento del gobernador también brindó detalles sobre el paradero del automotor hurtado. El mandatario relató que la localización del bien se dio gracias a la cooperación de la comunidad en el municipio de Soacha. "Unos ciudadanos alertan la presencia de un vehículo abandonado en el sector de Compartir", señaló. Tras el aviso, la policía llegó al sitio para realizar las labores de verificación. "Lamentamos profundamente que esto haya ocurrido", aseguró, indicando que la institución ya había adelantado parte del trámite correspondiente.
Los detalles del violento asalto reportado por las víctimas
Los hechos iniciaron cuando siete personas, entre ellas dos menores de edad y dos adultas mayores, sufrieron una falla mecánica en su vehículo mientras regresaban de Girardot. En ese punto, seis criminales en motocicleta interceptaron a los ciudadanos y los obligaron a desplazarse hacia una zona de excavación. Durante siete horas, las víctimas fueron amarradas, golpeadas y sometidas a tortura psicológica para entregar las claves de sus cuentas bancarias. Según los afectados, los agresores utilizaron la fuerza física para vulnerar los sistemas de seguridad de sus dispositivos móviles.
Secuelas de la agresión y situación actual del caso
La sevicia empleada por los asaltantes dejó consecuencias severas en la salud del núcleo familiar. Una de las abuelas permanece hospitalizada debido a los golpes recibidos en sus brazos, mientras que la hija de ocho años presenta un cuadro de mutismo tras el evento traumático. El gobernador de Cundinamarca insistió en que, aunque la policía ya cumplió con la ubicación del automotor, la desarticulación de esta banda criminal depende del respaldo legal de los denunciantes. El mandatario reiteró su compromiso de evitar que estas conductas delictivas continúen afectando la movilidad en las vías principales del departamento.



