Costa Rica: un país que concentra el 6,4% de la biodiversidad mundial
En una extensión de 51.100 kilómetros cuadrados, Costa Rica alberga el 6,4% de la biodiversidad del planeta. Este hecho ha convertido al país centroamericano en uno de los destinos más representativos de turismo sostenible, con un enfoque responsable hacia la naturaleza y su conservación. No es un dato menor: el 62% del territorio nacional está dedicado exclusivamente a la conservación.
Zonas protegidas y educación ambiental
En Costa Rica existen 54 zonas de protección ambiental, distribuidas en reservas biológicas, zonas protectoras, áreas de conservación y grandes parques nacionales. Estos espacios no solo son focos de biodiversidad, sino también lugares para educar a los turistas sobre los entornos naturales y su cuidado.
La conservación no es solo una apuesta del Estado, sino que se inculca desde las bases de la sociedad. Eliezer Blanco, guía turístico especializado en naturaleza, aseguró que la educación ambiental que se promueve entre los visitantes también se vive al interior de la sociedad costarricense, comenzando por las escuelas.
“En Costa Rica, desde primaria, en todas las escuelas prevalece mucho la educación ambiental. Esto incluye visitas a sectores turísticos como volcanes, parques nacionales y playas, con el objetivo de que los niños desde temprana edad aprendan a reconocer el cuidado y la conservación del hábitat y las especies”, explicó Blanco.
Un país volcánico
Uno de los mayores atractivos de Costa Rica son sus volcanes. El país cuenta con más de 112 volcanes dentro de sus cordilleras volcánicas, de los cuales cinco están activos: Rincón de la Vieja, Poás, Irazú, Tenorio y Turrialba. Además, el Arenal es un volcán dormido, pero no inactivo.
El volcán más activo es el Poás, que posee uno de los cráteres más grandes del mundo. “El Poás es uno de los principales volcanes de Costa Rica. Se considera el tercero más grande del mundo, con 3,6 kilómetros de diámetro y 300 metros de profundidad”, señaló Blanco.
Cuando hay actividad, el Poás libera erupciones estrombolianas que generan nubes de ceniza ardiente que se elevan a más de 700 metros y descienden a 9.000 kilómetros por hora, con temperaturas de hasta 1.000 grados centígrados.
Turismo de bienestar
Para Ireth Rodríguez, jefa del Departamento de Promoción y Desarrollo del Segmento Vacacional del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Costa Rica se ha consolidado como un destino de bienestar.
“Hoy el viajero no busca solo descansar, busca sentirse mejor. Costa Rica responde a esa necesidad con experiencias que combinan naturaleza, bienestar y transformación personal en un mismo destino”, afirmó Rodríguez.
Si bien la conexión con la naturaleza es una de las experiencias que más promueven el bienestar, el país también ofrece otras opciones turísticas en torno a este objetivo. Destacan las experiencias en la Península de Nicoya, ubicada en la provincia de Guanacaste, una de las cinco zonas azules del mundo, donde el bienestar no es solo una experiencia puntual, sino una forma de vida.
“Costa Rica ofrece mucho más que paisajes; brinda una forma distinta de vivir el viaje, donde el bienestar personal se conecta con el cuidado del entorno”, agregó Rodríguez.



