Pánico en Villa Katanga por joven lanzado herido desde motocarro: maniatado y con dos balazos
Pánico en Villa Katanga por joven lanzado herido desde motocarro

Pánico en Villa Katanga por joven lanzado herido desde motocarro: maniatado y con dos balazos

La comunidad de Villa Katanga, en el municipio de Soledad, Atlántico, vive jornadas de zozobra tras un nuevo episodio de violencia extrema que ha conmocionado a sus habitantes. Asesinatos, atracos y otros actos delictivos han marcado los últimos días en esta zona del área metropolitana de Barranquilla, sumándose ahora un hecho de brutalidad que mantiene en alerta tanto a vecinos como a autoridades locales.

El ataque en la calle 50C con carrera 18

Según reportes preliminares de la Policía Metropolitana, el lunes por la noche, alrededor de las 9:35 p.m., vecinos del sector escucharon un frenazo brusco seguido de gritos desesperados. Al salir, encontraron a un joven ensangrentado, con el torso descubierto y las manos atadas, caminando tambaleante mientras suplicaba: "no me dejen morir... Dios mío".

La víctima fue identificada como Mauricio Andrés Barroso Varela, de 23 años, quien minutos antes había sido trasladado por desconocidos dentro de un motocarro, con las manos atadas. Los agresores detuvieron el vehículo en la intersección de la calle 50C con carrera 18 y lo arrojaron violentamente a la vía pública, no sin antes dispararle en dos ocasiones: un impacto en la pierna derecha y otro en la cabeza.

Malherido, Barroso logró incorporarse y caminar varios metros, dejando un rastro de sangre en el pavimento mientras pedía auxilio. Testigos presenciales grabaron la escena con sus teléfonos móviles, mientras otros intentaban mantenerlo consciente hasta que fue trasladado de urgencia al Hospital Universidad del Norte, donde permanece con pronóstico reservado.

Antecedentes judiciales y posibles móviles

Las autoridades confirmaron que el joven tiene una anotación judicial por tráfico de estupefacientes registrada en 2022, aunque aclararon que esto no define necesariamente los móviles del ataque ni la autoría del mismo. Las hipótesis investigativas incluyen:

  • Ajustes de cuentas entre bandas criminales
  • Retaliaciones por incumplimientos dentro de organizaciones delictivas
  • Mensajes intimidatorios dirigidos a terceros
  • Posibles vínculos con estructuras que operan en zonas populares del área metropolitana

Un patrón alarmante: el precedente de Santa María

Lo que más preocupa a las autoridades es la similitud de este caso con otro ocurrido apenas cinco semanas atrás en el barrio Santa María, al suroccidente de Barranquilla. El 3 de enero, un automóvil gris se detuvo momentáneamente en la calle 79 con carrera 3B sur para arrojar a un hombre maniatado con bridas plásticas, herido de bala y sin identificación.

En ambos episodios se repiten elementos clave:

  1. Víctimas atadas de manos
  2. Traslado en vehículos antes del abandono
  3. Disparos en zonas potencialmente letales
  4. Abandono en vías públicas
  5. Huida inmediata de los agresores
  6. Comunidades que se convierten en primeros respondedores

El hombre encontrado en Santa María presentaba dos impactos de bala -uno en el maxilar superior derecho y otro en el glúteo- y claros signos de sometimiento. Fue llevado por vecinos a un centro asistencial cercano, donde falleció horas después. Su caso sigue siendo un misterio sin resolver.

Preocupación por una nueva modalidad criminal

En círculos policiales y judiciales crece la inquietud sobre si está emergiendo una modalidad de tortura y exposición pública de víctimas en Soledad y Barranquilla. Aunque las autoridades no establecen aún un vínculo directo entre ambos casos, reconocen que el modus operandi podría corresponder a una misma lógica de castigo, empleada por estructuras que ejercen control territorial o buscan enviar mensajes intimidatorios.

Fuentes consultadas señalan que estos ataques, por su nivel de planeación, suelen estar asociados a retaliaciones internas entre bandas, 'medidas disciplinarias' violentas contra personas señaladas de delatar o robar, o mensajes criminales dirigidos a terceros.

Respuesta de las autoridades

La Policía Metropolitana ha reforzado los patrullajes en los puntos donde ocurrieron ambos hechos y trabaja en coordinación con el CTI (Cuerpo Técnico de Investigación) para establecer posibles conexiones con grupos delincuenciales. Las investigaciones buscan determinar si se trata de episodios aislados o si, como teme la ciudadanía, podría estar instalándose una nueva modalidad violenta en el departamento del Atlántico.

Mientras tanto, la comunidad de Villa Katanga y zonas aledañas permanece en estado de alerta, esperando respuestas que permitan recuperar la tranquilidad en sus calles y evitar que hechos de esta naturaleza se repitan.