Emergencia en Córdoba: Familias se resisten a abandonar sus hogares inundados
Las intensas lluvias han provocado inundaciones devastadoras en el departamento de Córdoba, específicamente en el municipio de San Pelayo, durante una época del año que tradicionalmente registra bajas precipitaciones. La situación es particularmente crítica en el corregimiento de Caño Viejo Valparaíso, donde aproximadamente 300 familias enfrentan el agua dentro de sus viviendas, con niveles que continúan en aumento debido a las precipitaciones persistentes.
"¿Para dónde vamos?": El dilema de los damnificados
Frente a la emergencia, muchos residentes han optado por permanecer en sus hogares, a pesar del riesgo evidente. Jesús Padilla, uno de los afectados, expresó con preocupación: "¿Para dónde vamos a salir? Allá hice unos tambos y tengo madera. Con eso, hemos enganchado todas las cosas que tenemos y no ha habido necesidad de salir todavía. Ahí aguantamos". Esta decisión, aunque parece arriesgada, tiene razones profundas para la comunidad.
Luz Dary López, otra residente impactada, destacó la importancia de quedarse para proteger sus pertenencias: "Usted sabe que hay familias que tienen las gallinitas y los marranos. ¿Cómo quedarían? Por eso es que la mayoría no quiere salir", comentó Miguel Montes, reflejando el temor generalizado a perder animales y bienes esenciales.
Una temporada seca convertida en desastre
San Pelayo es reconocido por su vulnerabilidad ante emergencias por lluvias intensas en la cuenca del Sinú, pero la comunidad nunca anticipó vivir esta experiencia en febrero, mes que debería corresponder a la temporada seca. Este fenómeno climático atípico ha exacerbado la crisis, dejando a la población en una situación de extrema precariedad.
Respuesta humanitaria y solidaridad en acción
Mientras la emergencia avanza, Córdoba se ha posicionado como uno de los departamentos más afectados. El agua ha arrasado con viviendas, comercios e incluso iglesias, aumentando la urgencia de asistencia. La Cruz Roja ha estado trabajando incansablemente junto a los habitantes, distribuyendo ayudas humanitarias que incluyen:
- Colchonetas
- Leche en polvo
- Frazadas y sábanas
- Comida y alimentos enlatados
Desde Bogotá, la solidaridad ha trascendido las fronteras, con canales abiertos para recibir donaciones. Además, la ayuda no se ha limitado a las personas; los animales también han sido beneficiados. Tras el segundo día de la donatón impulsada por el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, se superó la meta inicial, recaudando más de 4.2 toneladas de alimentos e insumos para los animales afectados en Córdoba.
Esta crisis subraya la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana y respuesta ante desastres naturales, especialmente en regiones históricamente vulnerables como Córdoba, donde el cambio climático parece estar redefiniendo los patrones estacionales.