Operativo policial desarticula red de hurto durante Carnaval de Barranquilla 2026
En medio de las multitudinarias celebraciones del Carnaval de Barranquilla 2026, las autoridades lograron un golpe contundente contra el crimen organizado que opera durante eventos masivos. Cinco presuntos delincuentes fueron capturados en un hotel del centro de la ciudad, donde se recuperaron 52 teléfonos celulares avaluados en más de 108 millones de pesos, todos reportados como robados durante aglomeraciones, conciertos y desfiles.
La modalidad del 'cosquilleo': el método silencioso del hurto masivo
Según las investigaciones, los dispositivos fueron sustraídos mediante la técnica conocida como 'cosquilleo', un método que se camufla entre empujones, música alta y el desorden característico de eventos con alta concentración de personas. El hallazgo de una maleta repleta de teléfonos dentro del hotel representó uno de los golpes más significativos contra este tipo de delincuencia en lo que va de la temporada festiva.
Las unidades judiciales del Grupo de Protección y Servicios Especiales identificaron que el grupo habría llegado desde otras regiones del país específicamente para delinquir durante los días de mayor afluencia turística. Los cinco capturados quedaron a disposición de la autoridad competente por el delito de receptación, mientras la Policía Metropolitana investiga posibles conexiones con redes que operan en ferias y festividades de otras ciudades colombianas.
Despliegue masivo de seguridad en el departamento del Atlántico
Mientras Barranquilla concentraba la atención mediática, en los 18 municipios del Atlántico se implementó un dispositivo de seguridad sin precedentes que incluyó:
- Más de 900 uniformados desplegados
- Drones institucionales y de la Gobernación
- 28 cámaras de monitoreo permanente
- Binomios caninos para detección de explosivos y narcóticos
- Operativos continuos en zona urbana y vías principales
Durante los cuatro días de festividades, el Departamento de Policía Atlántico reportó 19 capturas en flagrancia, incluyendo una por homicidio en Luruaco. Además, se incautaron cuatro armas de fuego, un arma traumática y 32 armas blancas en procedimientos realizados en municipios como Santo Tomás, Manatí y Santa Lucía.
Balance de seguridad: logros y desafíos persistentes
El operativo permitió la recuperación de seis vehículos, cuatro con orden judicial por embargo y dos de maquinaria amarilla sin documentación requerida. Sin embargo, el departamento registró tres homicidios en Manatí, Luruaco y Sabanagrande, casos que según las autoridades no están vinculados entre sí ni con dinámicas propias de las celebraciones, pero que reflejan un contexto de violencia interpersonal que permanece como desafío estructural.
Uno de los indicadores que más aumentó durante el Carnaval fue el de riñas. La línea de emergencias 123 atendió 173 llamadas, de las cuales 51 correspondieron a peleas en vía pública o alrededores de eventos. Estas confrontaciones dejaron nueve personas lesionadas, incluidos tres policías en servicio, además de 67 comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia.
Control de tránsito y movilidad durante las festividades
La Seccional de Tránsito y Transporte implementó controles especiales ante el aumento del flujo vehicular, registrando el ingreso de 27.138 vehículos y la salida de 25.587 durante los días de Carnaval. Los operativos resultaron en:
- Tres capturas por delitos asociados a documentos falsos
- Incautación de un vehículo
- Tres procedimientos por mercancía ilegal
- 195 órdenes de comparendo
- Inmovilización de 17 vehículos
En zona urbana, adicionalmente se registraron 227 comparendos y la inmovilización de 30 vehículos por infracciones al Código Nacional de Tránsito.
Reflexiones finales sobre seguridad en eventos masivos
Con el cierre de la temporada carnestolenda, las autoridades enfrentan el desafío de analizar estos datos dentro de un contexto más amplio. El objetivo de blindar la fiesta masiva requiere ajustes permanentes y estrategias que enfrenten tanto delitos organizados como expresiones de violencia cotidiana que trascienden lo festivo. La combinación de tecnología, refuerzos policiales y controles articulados demostró efectividad, pero también evidenció la complejidad de garantizar seguridad en eventos que concentran millones de personas en espacios reducidos.
Este caso particular de la banda desarticulada refleja un fenómeno que se repite anualmente con la llegada de turistas y la concentración masiva de personas, destacando la necesidad de estrategias preventivas que anticipen estos patrones delictivos y protejan tanto a residentes como visitantes durante las celebraciones más importantes del país.