Dagma de Cali destaca el rol ecológico de los murciélagos como polinizadores esenciales
Murciélagos en Cali: polinizadores clave para la regeneración vegetal

Murciélagos: aliados silenciosos en la regeneración ambiental de Cali

El Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) de Cali ha lanzado una campaña de sensibilización para proteger a las 18 especies de murciélagos que habitan en la ciudad, destacando su papel fundamental en la regeneración de la vegetación local. Estos mamíferos voladores, únicos en su capacidad de vuelo, desempeñan funciones ecológicas vitales tanto en zonas rurales como urbanas, siendo esenciales para el equilibrio ambiental.

Funciones ecosistémicas imprescindibles

La bióloga Jessica Galíndez Cerón, del Grupo de Gestión de Fauna Silvestre del Dagma, explicó que la presencia de murciélagos es un indicador claro de salud ambiental. Estos animales cumplen tres funciones determinantes para el equilibrio de la flora y fauna local:

  • Polinización: Al igual que las abejas y aves, facilitan la reproducción de diversas plantas, siendo agentes polinizadores nocturnos esenciales.
  • Dispersión de semillas: Contribuyen directamente a la regeneración de la vegetación en el territorio, transportando semillas a nuevas áreas.
  • Control biológico: Regulan las poblaciones de insectos, evitando que se conviertan en plagas que afecten a los humanos o los cultivos agrícolas.

Además, Galíndez destacó que la investigación científica utiliza componentes de la saliva de ciertas especies para desarrollar tratamientos médicos anticoagulantes, subrayando su importancia más allá del ámbito ambiental.

Desmitificando creencias populares

Contrario a los mitos populares, el hematofagismo es excepcional entre los murciélagos. Solo una de las cerca de 200 especies registradas en Colombia se alimenta de sangre, y esta habita exclusivamente en bosques naturales y zonas ganaderas alejadas del entorno urbano. Los murciélagos presentes en Cali tienen una dieta variada que depende de la especie: la mayoría se alimenta de insectos, frutos y néctar, mientras que algunas especies especializadas consumen peces.

Su comportamiento es predominantemente nocturno: salen al anochecer en busca de alimento y regresan a sus refugios al amanecer. Es fundamental destacar que los murciélagos no son agresivos hacia los humanos; cuando no se les molesta, evitan el contacto y representan una presencia natural y beneficiosa en los ecosistemas.

Protocolos de atención y manejo seguro

La autoridad ambiental fue enfática en las recomendaciones ante el avistamiento de estos ejemplares. La presencia de un murciélago en vuelo, ya sea de día o de noche, no debe ser motivo de alarma. Sin embargo, en situaciones donde el animal se encuentre en el suelo o presente poca movilidad, la recomendación principal es evitar la manipulación directa.

En caso de encontrar un individuo herido o vulnerable, la ciudadanía debe comunicarse a la línea de WhatsApp de atención del Dagma: 313 780 75 32. Una vez reportado, se activa el protocolo de rescate para trasladar al ejemplar al Hogar de Paso de la institución.

Valoración y rehabilitación en el Hogar de Paso

Los murciélagos rescatados son ingresados al Hogar de Paso, donde un equipo liderado por el médico veterinario Delio Orjuela realiza una valoración clínica completa. "Nuestro objetivo principal es estabilizarlos, garantizar su bienestar y, una vez estén en óptimas condiciones, devolverlos a su entorno natural", señaló Orjuela.

Durante su estancia, los animales reciben alimentación específica según su dieta (frutos, insectos o néctar) y monitoreo permanente para asegurar una liberación exitosa. Este proceso de rehabilitación es crucial para mantener las poblaciones de murciélagos que contribuyen al equilibrio ecológico de la región.

Hábitat y conservación

En cuanto a su hábitat, estos mamíferos voladores se asocian principalmente a zonas arbóreas, cuevas y corredores ecológicos; sin embargo, también pueden refugiarse ocasionalmente en edificaciones humanas, especialmente en estructuras que ofrecen cavidades oscuras y protegidas.

Las autoridades ambientales advierten que la pérdida de hábitat y los mitos infundados sobre su agresividad han puesto en riesgo su conservación. Los expertos enfatizan que estos animales no representan una amenaza para los ciudadanos si no se les molesta, siendo su actividad nocturna un proceso natural de búsqueda de alimento.

El llamado del Dagma y las autoridades del Valle del Cauca es claro: proteger a los murciélagos y no estigmatizarlos como especies peligrosas, reconociendo su invaluable contribución al medio ambiente caleño.