Video inédito revela duras condiciones de colombianos detenidos por ICE en prisión de Luisiana
Colombianos detenidos por ICE sufren condiciones inhumanas en prisión

Video inédito expone realidad de colombianos detenidos por ICE en prisión de Luisiana

Este miércoles 18 de febrero, EL TIEMPO tuvo acceso exclusivo a un video que muestra a varios colombianos detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, quienes se encuentran recluidos en el centro de reclusión Jackson Parish en Luisiana. La grabación, obtenida mediante videollamadas pagadas por familiares, revela testimonios desgarradores sobre las condiciones que enfrentan estos jóvenes.

Testimonios desde el interior de la prisión

En el material visual, cada detenido aparece identificándose, mencionando el tiempo que lleva privado de libertad y el estado de su proceso para regresar a Colombia. "El video lo pude obtener por medio de un recargo en dólares para poderle hacer videollamada a mi hijo y una tablet que ellos tienen allá", explicó Rosa Torres, madre de uno de los jóvenes, quien agregó con emoción: "en mi celular se grabó porque de verdad me duele mucho como madre".

Las familias de las personas que aparecen en la grabación solicitaron específicamente su difusión pública para visibilizar sus historias y acelerar los trámites de vuelos humanitarios que permitan su retorno a Colombia.

Denuncia de la congresista Ángela Vergara

La situación de estos colombianos ganó notoriedad tras la denuncia pública de la congresista Ángela Vergara, quien reveló que su propio hijo fue detenido "sin justificación alguna" mientras trabajaba. La representante a la Cámara describió las condiciones como "inhumanas" y detalló que, en su última conversación, percibió en su hijo "muchos signos de ansiedad y depresión".

"Él estaba muy preocupado por contarme la historia de varios compañeros y que así el mundo pudiera saber que ellos están ahí y que se sienten olvidados porque llevan meses esperando un vuelo", recordó Vergara, quien ya mantiene contacto con más de 70 familias en situaciones similares.

Condiciones alarmantes en el centro de detención

Rosa Torres proporcionó a EL TIEMPO detalles escalofriantes sobre la realidad dentro de la prisión:

  • Alimentación deficiente: "La comida es muy mala, es un pan y agua al desayuno... Les dan un arroz descompuesto con gusanos"
  • Hacinamiento extremo: Según testimonios, existen 14 celdas con más de 100 personas cada una
  • Condiciones sanitarias precarias: "Están muy enfermos, de bronquitis y todo lo que se puedan imaginar"
  • Privación del sueño: "Cuando ellos quieren dormir en las horas de la noche, empiezan a hacerle bulla a la reja, no les apagan la luz"

Jonathan Alexis Gamboa Torres, hijo de Rosa y detenido desde hace 92 días, confirmó: "Nos encontramos en pésimas condiciones de salud, alimentación e higiene... estamos a la espera de que se nos sea reprogramado un vuelo".

Sistema de comunicación limitado y engañoso

Las familias han descubierto que el sistema de comunicación prometido por las autoridades carcelarias funciona de manera restrictiva:

  1. Las videollamadas anunciadas como de 20 minutos realmente duran entre 5 y 8 minutos
  2. El tiempo de espera para acceder a estas comunicaciones oscila entre 3 y 4 horas
  3. El acceso a medicamentos y llamadas depende de "recargas" económicas que no todas las familias pueden costear

"Esta es una posibilidad que todos no pueden tener, pues en algunos casos ni las familias saben dónde están detenidos o bajo qué condiciones", explicó Rosa Torres.

Llamado al Gobierno colombiano

Tanto los detenidos como sus familias y la congresista Vergara hacen un llamado urgente al Gobierno Nacional colombiano para:

  • Activar nuevos vuelos humanitarios que permitan el retorno de todos los colombianos detenidos
  • Garantizar condiciones dignas durante el proceso de repatriación
  • Establecer canales de comunicación efectivos con las autoridades estadounidenses
  • Brindar apoyo consular y legal a los afectados

La difusión de este video inédito busca mantener la presión sobre las autoridades y evitar que estos casos caigan en el olvido, mientras cientos de familias colombianas esperan el regreso de sus seres queridos detenidos en condiciones que describen como vergonzosas e inhumanas.