En medio del temor y la zozobra que atraviesan varias comunidades rurales de Jamundí, Valle del Cauca, por los recientes ataques con drones por parte de grupos criminales, habitantes del corregimiento de San Antonio denunciaron que llevan varios días sin servicio de energía eléctrica.
Impacto en la educación virtual
Debido a esta situación, tanto la población en general como los estudiantes se han visto afectados, especialmente quienes están tomando clases virtuales luego de que así lo decretara la Secretaría de Educación de Jamundí. La problemática se registra en la zona montañosa alta del municipio, donde esta semana comenzó a implementarse la educación remota como medida preventiva ante las alteraciones de orden público que se han venido presentando en distintos corregimientos rurales.
La decisión de trasladar temporalmente las clases a modalidad virtual también cobija sectores como La Liberia, Villacolombia, Villa Paz, Robles, Timba y Potrerito.
Testimonios de los afectados
“No hay clases presenciales, sino virtuales, pero nos estamos viendo afectados porque los niños no pueden hacer tareas, porque si no hay energía, no hay internet, no hay nada; esperemos a ver qué va a pasar”, denunció un habitante del sector que pidió reserva de su identidad por motivos de seguridad.
En la misma línea, cuestionó: “¿Cómo es que son tres días sin energía y nada? Uno llame y llame, y dicen que sí, que ya autorizamos; a ver, ¿dónde están las camionetas? Ellos no tenían autorizado subir ni nada. Los de Bellavista ya completaron tres días sin energía”.
Consecuencias económicas y de salud
Según la comunidad, la falta de energía está impidiendo que muchos estudiantes puedan conectarse a las plataformas académicas o adelantar sus actividades escolares desde casa, justo cuando las autoridades decidieron suspender temporalmente las clases presenciales en varias zonas rurales de Jamundí.
Los habitantes también advirtieron que la emergencia ya comenzó a generar afectaciones económicas y de salud dentro de la población, especialmente entre pequeños comerciantes y pacientes que requieren medicamentos refrigerados.
“No solamente son los estudiantes, mire que a un vecino le mandan el medicamento para el mes, porque él sufre de azúcar, le mandan la insulina, él dice que la insulina no le aguanta más porque se le daña, y toca ir otra vez la EPS para pedirla”, comentó otro residente del corregimiento.
Falta de respuesta de la empresa eléctrica
La comunidad aseguró además que desde el momento en que se presentó la falla reportaron la situación a la empresa encargada del servicio eléctrico. Sin embargo, denunciaron que hasta ahora no han recibido la visita de técnicos ni información clara sobre cuándo podría restablecerse la energía en la zona.



