Confesión impactante del secretario de Salud de Estados Unidos
El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., ha generado conmoción al revelar detalles íntimos sobre su pasado como adicto a las drogas. En una entrevista reciente, el funcionario confesó que durante su juventud "solía inhalar cocaína de los asientos del inodoro", una declaración que explica por qué actualmente afirma no temer a los gérmenes.
Una adicción que duró 14 años
Kennedy, quien forma parte del gobierno del presidente Donald Trump, ha sido extraordinariamente sincero sobre su lucha contra las drogas, de la cual se ha estado recuperando durante más de cuatro décadas. El funcionario detalló que su adicción comenzó meses después del trágico asesinato de su padre en 1968, cuando en una fiesta probó por primera vez metanfetamina.
"Me dijeron: 'Prueba esto', y era una raya de metanfetamina", recordó Kennedy durante una cumbre en Nashville el año pasado. "La tomé y todos mis problemas desaparecieron. Mi adicción se apoderó de mí con toda su fuerza. Al final del verano, me inyectaba heroína, que fue mi droga predilecta durante los siguientes 14 años".
El camino hacia la recuperación
El secretario de Salud estadounidense explicó que su decisión de recuperarse llegó después de ser arrestado en 1983, momento en el que decidió renunciar definitivamente al consumo de drogas. "Sabía que necesitaba un despertar espiritual", afirmó Kennedy. "No quería ser esa persona".
Durante su aparición en el podcast This Past Weekend (Este fin de semana pasado) conducido por Theo Von, Kennedy reveló que ambos se conocieron en reuniones de recuperación del consumo de drogas antes de la pandemia de COVID-19. Incluso detallaron que, durante la crisis sanitaria mundial, los miembros del grupo continuaron reuniéndose para apoyarse mutuamente.
La filosofía de vida que mantiene su sobriedad
Kennedy aseguró que el proceso de recuperación es vital para su vida actual: "Si no lo hago, si no me trato, lo que significa ir a reuniones todos los días, es simplemente malo para mi vida". El funcionario agregó: "Sé que la única manera de mantenerme sobrio es asumiendo la responsabilidad de mis actos diarios. Acepto las cosas que no puedo controlar y trato de ser agradecido por ellas. Puedo controlar mi comportamiento, mi conducta diaria, pero no el mundo que me rodea".
El secretario de Salud ha reconocido en múltiples ocasiones que sus perspectivas políticas están influenciadas por su experiencia con la adicción a la heroína. En la cumbre de Nashville del año pasado, organizada con el sector de la salud, fuerzas del orden y empresas, Kennedy fue especialmente franco sobre cómo esta experiencia personal ha moldeado su enfoque hacia las políticas de salud pública.
Un testimonio de superación personal
La historia de Robert F. Kennedy Jr. representa un poderoso testimonio de superación personal y recuperación. A pesar de provenir de una de las familias políticas más prominentes de Estados Unidos y haber enfrentado la tragedia del asesinato de su padre, el funcionario ha logrado reconstruir su vida después de años de lucha contra la adicción.
Su apertura sobre este tema sensible ha generado tanto admiración como controversia, pero Kennedy mantiene que compartir su experiencia es parte fundamental de su proceso de recuperación y de su compromiso con ayudar a otros que enfrentan desafíos similares.