Cómo extraer agua del oído sin dañar el tímpano: recomendaciones clave para prevenir lesiones
La sensación de oído tapado se convierte en una consulta frecuente durante la temporada estival, principalmente debido al ingreso de agua al nadar, los cambios de presión en vuelos o la acumulación excesiva de cerumen. Esta molestia puede generar pérdida parcial de audición y presión interna, afectando la calidad de vida de quienes la padecen.
Especialistas advierten que aplicar métodos inadecuados puede provocar lesiones graves en el tímpano, por lo que recomiendan técnicas seguras adaptadas a cada causa específica. Durante los meses de verano, aumentan significativamente las consultas médicas por esta problemática, siendo el agua de piscinas o mar, las variaciones de presión durante viajes y la acumulación natural de cerumen los factores más comunes.
Métodos seguros para destapar el oído según la causa
El oído es un órgano autolimpiante y extremadamente sensible. Comprender su funcionamiento permite evitar prácticas que puedan comprometer el conducto auditivo o el tímpano. A continuación, presentamos las recomendaciones especializadas:
1. Agua atrapada después de nadar
Cuando el agua queda retenida en el conducto auditivo, ya sea por acumulación de cera o por tensión superficial, puede provocar sensación de burbujeo y presión persistente.
Algunos métodos recomendados:
- La técnica de la gravedad: inclinar la cabeza hacia el lado afectado y moverla con suavidad o tirar del lóbulo hacia atrás y hacia abajo puede facilitar que el agua salga por sí sola.
- Secado seguro: utilizar la punta de una toalla limpia o un secador de pelo a temperatura mínima, manteniéndolo a unos 30 centímetros de distancia, contribuye a evaporar la humedad sin afectar el conducto auditivo.
2. Cambios de presión por viajes
En vuelos o ascensos a zonas de montaña, la diferencia entre la presión del oído medio y la del ambiente puede bloquear la trompa de Eustaquio, causando molestias significativas.
Para equilibrar la presión se aconseja:
- Bostezar repetidamente
- Masticar chicle durante el despegue y aterrizaje
- Aplicar la maniobra de Valsalva, que consiste en exhalar suavemente por la nariz con las fosas nasales cerradas y la boca también cerrada
3. Tapones de cera: qué no hay que hacer
El cerumen actúa como barrera protectora natural frente a bacterias y partículas de polvo. Sin embargo, cuando se acumula en exceso puede obstruir el canal auditivo, requiriendo atención especializada.
Tener en cuenta estas precauciones:
- Cuidado con los hisopos: el uso de bastoncillos de algodón puede empujar la cera hacia el fondo del conducto y aumentar considerablemente el riesgo de perforación del tímpano o de formación de tapones compactos.
- Gotas ablandadoras: únicamente bajo indicación médica se pueden aplicar gotas de venta libre con peróxido de hidrógeno para facilitar una posterior limpieza profesional.
4. Cuándo acudir al médico de inmediato
Si la sensación de obstrucción dura más de 24 horas, aparece dolor intenso, secreción de líquido o sangre, o se percibe un zumbido constante, se recomienda evitar remedios caseros y consultar inmediatamente a un profesional médico.
La extracción realizada por un médico mediante aspiración o lavado con instrumental estéril es un procedimiento breve, seguro y efectivo que previene complicaciones mayores. Manipular el oído sin el cuidado adecuado puede provocar lesiones en el tímpano o infecciones como la otitis externa, condiciones que requieren tratamiento médico especializado.
La prevención y el conocimiento de estas técnicas seguras son fundamentales para mantener la salud auditiva durante todo el año, especialmente en temporadas donde aumentan los factores de riesgo. La educación sobre el cuidado adecuado del oído puede evitar visitas innecesarias al médico y prevenir daños permanentes en este órgano vital para la comunicación humana.