¿Son peligrosos los audífonos Bluetooth? Experto en longevidad aclara mitos sobre radiación
Audífonos Bluetooth: experto desmiente peligros para la salud

¿Representan un peligro real los audífonos Bluetooth para la salud cerebral?

La creciente popularidad de los auriculares inalámbricos ha generado preocupaciones sobre sus posibles efectos en la salud, especialmente en relación con la exposición a radiación electromagnética. En un video reciente, el médico experto en longevidad Patricio Ochoa abordó estas inquietudes con un análisis científico detallado que despeja muchos mitos.

La comparación con microondas: ¿realidad o exageración?

"Usar audífonos de Bluetooth es básicamente como ponerte un microondas en la cabeza", afirmó inicialmente Ochoa, reconociendo la preocupación pública. Sin embargo, inmediatamente matizó esta declaración: "La realidad es mucho menos dramática".

El especialista explicó que, aunque tanto el Bluetooth como los hornos microondas utilizan ondas electromagnéticas que operan aproximadamente en la frecuencia de 2.4 gigahercios (GHz), la diferencia fundamental radica en la energía que transportan.

La física detrás de la diferencia energética

Un horno microondas doméstico funciona con una potencia que oscila entre 700 y 1,200 watts, energía diseñada específicamente para excitar moléculas de agua y generar calor suficiente para cocinar alimentos.

En marcado contraste, los audífonos Bluetooth operan con potencias del orden de los miliwatts, lo que significa que emiten millones de veces menos energía que un microondas convencional. Esta diferencia cuantitativa es crucial para entender por qué los efectos biológicos son radicalmente distintos.

¿Qué mide la tasa de absorción específica (SAR)?

Ochoa destacó que el indicador clave para evaluar la seguridad es la tasa de absorción específica (SAR), que mide cuánta energía electromagnética absorbe el cuerpo humano cuando está expuesto a dispositivos que emiten radiofrecuencia.

"En el caso de los audífonos Bluetooth, los valores de SAR se sitúan decenas o incluso cientos de veces por debajo de los límites internacionales establecidos", explicó el experto. Incluso señaló que estos niveles suelen ser inferiores a los registrados durante el uso de un celular apoyado directamente en la oreja durante una llamada telefónica.

Posición de la Organización Mundial de la Salud

El médico mencionó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha revisado numerosos estudios científicos sobre los posibles efectos en la salud de la exposición a radiofrecuencias. Según estas evaluaciones, no existe evidencia consistente que demuestre que la exposición a niveles bajos, como los emitidos por dispositivos Bluetooth, cause daño cerebral, cáncer o alteraciones neurológicas.

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), organismo vinculado a la OMS, clasificó los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como "posiblemente carcinogénicos para los humanos" (Grupo 2B). Esta categoría implica que no se puede descartar completamente un riesgo en exposiciones extremas o prolongadas, pero no confirma una relación causal comprobada.

Conclusión basada en evidencia científica actual

Según la física y la biología conocidas hasta el momento, la energía emitida por audífonos Bluetooth es insuficiente para calentar tejido cerebral o provocar daños celulares significativos. Aunque en ciencia rara vez se habla de riesgo cero absoluto, la evidencia disponible no respalda que el uso cotidiano de estos dispositivos represente un peligro comprobado para la salud.

Para quienes prefieran reducir aún más su exposición a radiofrecuencias, Ochoa recordó que el uso de audífonos con cable sigue siendo una alternativa válida. Sin embargo, enfatizó que, con base en el conocimiento científico actual, no hay fundamento para temer efectos adversos por el uso moderado de tecnología Bluetooth.