Defensora del Pueblo exige responsabilidades individuales ante crisis de salud en Colombia
La defensora del Pueblo, Iris Marín, ha realizado un llamado contundente para que se asuman responsabilidades individuales en medio de la profunda crisis que atraviesa el sistema de salud colombiano. En una entrevista exclusiva, Marín abordó los recientes casos trágicos que han conmocionado al país y la expansión del mapa de riesgo electoral.
Muertes evitables y responsabilidades pendientes
Las muertes del niño Kevin Acosta, de 7 años, y de la adulta mayor Cecilia Quintero, ambos fallecidos mientras esperaban medicamentos vitales, han motivado pronunciamientos firmes de la defensora. "En todo caso hay una responsabilidad colectiva, pero yo sí creo que un caso tan grave tiene que aterrizar también en responsabilidades individuales", afirmó Marín durante la entrevista.
La defensora detalló la situación particular de Cecilia Quintero, una mujer de 70 años que falleció mientras reclamaba medicamentos en una fila. "Era cuidadora de su hijo —víctima del conflicto armado y en situación de discapacidad— y de su esposo. Estaba reclamando medicamentos para su hijo, su esposo y para ella misma. Es decir, todas las condiciones de vulnerabilidad estaban presentes", explicó con preocupación.
La Nueva EPS: epicentro de la crisis
Marín se refirió específicamente a la situación de la Nueva EPS, la entidad con mayor cobertura en el país y actualmente intervenida. "La Nueva EPS es la que más quejas tiene. El año pasado, las quejas contra nueve EPS se duplicaron según datos de la Defensoría: aumentaron un 107 %", reveló.
Entre los datos alarmantes que compartió la defensora se encuentran:
- Las quejas en la Superintendencia de Salud aumentaron de 358.000 a 518.196
- La mayoría de estas quejas están relacionadas con problemas de medicamentos
- El sector farmacéutico creció un 9 % mientras el sistema de salud colapsa
"Esa es una perversión que no podemos admitir", señaló Marín sobre esta contradicción.
Falta de empatía institucional
La defensora criticó duramente la respuesta institucional ante la muerte del niño Kevin Acosta, quien sufría hemofilia y no había recibido su medicamento desde diciembre. "La respuesta fue indolente y tendió a culpabilizar a la mamá, una mamá cuidadora. Siempre se pone la carga del cuidado en las mujeres", afirmó.
Marín enfatizó que "lo primero es la empatía y la solidaridad humana. Sin eso no hay política pública que funcione". Además, advirtió que "la falta de disponibilidad de medicamentos ya está afectando no solo el derecho a la salud, sino el derecho a la vida".
Problemas estructurales del financiamiento
La defensora explicó los múltiples factores que han llevado a la actual crisis financiera del sistema:
- Insuficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), reconocida incluso por la Corte Constitucional
- Deudas acumuladas que no han sido conciliadas entre el Gobierno y las EPS
- Problemas de flujo de recursos que afectan el día a día del sistema
- Embargos a cuentas que generan más ahogo financiero
"Los gestores farmacéuticos exigen pago anticipado o pago inmediato porque ya no aceptan pagos a 90 días, y las farmacéuticas tampoco", detalló Marín sobre el efecto dominó que se ha generado.
Expansión del mapa de riesgo electoral
Además de la crisis de salud, la defensora alertó sobre la expansión del mapa de riesgo electoral en Colombia. "La situación de riesgo empeoró. Pasamos de 62 a 69 municipios en alerta extrema", informó.
Marín reveló que solo se cumplió el 42 % de las recomendaciones que debían atenderse en los primeros tres meses tras el informe de octubre. "Esta situación no es fortuita; obedece también a falta de respuesta oportuna", afirmó.
La defensora hizo un llamado urgente: "Estamos seguros de que habrá elecciones. Lo que está en duda es la calidad y la libertad del voto, por las restricciones que existen en algunos territorios. Nuestro llamado es a cumplir las recomendaciones y ejecutar un plan de acción real y efectivo".
Finalmente, Iris Marín reiteró la necesidad de acciones concretas y responsabilidades claras para enfrentar tanto la crisis de salud como los riesgos electorales, insistiendo en que "si no nos lo tomamos en serio, no habrá correctivos suficientes" para ninguno de los dos problemas que afectan profundamente a los colombianos.