Neurocientífica revela: 10 sentadillas cada hora superan beneficios de caminata rápida
Sentadillas cada hora superan caminata rápida según neurocientífica

Neurocientífica destaca poder de las sentadillas para proteger el cerebro

La renombrada neurofisióloga y neurocirujana Louisa Nicola ha revelado hallazgos sorprendentes sobre cómo un ejercicio simple puede transformar la salud cerebral. En una entrevista exclusiva, la especialista demostró que abandonar el sedentarismo representa una diferencia decisiva para mantener las funciones cognitivas a largo plazo.

El sedentarismo como enemigo cerebral

Louisa Nicola calificó el sedentarismo como una verdadera enfermedad que acelera el deterioro cerebral. Según sus investigaciones, el 95% de los casos actuales de Alzheimer podrían haberse evitado, ya que esta patología no sería principalmente genética sino relacionada directamente con el estilo de vida.

"Nuestro cerebro se desarrolla completamente alrededor de los 25 a 30 años. Después de ese punto, si no lo cuidamos adecuadamente, comenzamos a experimentar un deterioro progresivo de sus funciones", explicó Nicola durante su participación en el reconocido pódcast 'The Diary of a CEO'.

La estrategia revolucionaria: sentadillas cada hora

La neurocientífica propone una solución práctica y accesible: realizar 10 sentadillas con salto cada hora durante aproximadamente ocho horas al día. Según estudios citados por Nicola, esta práctica simple puede compensar significativamente un estilo de vida sedentario.

"Lo más impactante es que esta rutina puede incluso superar los beneficios de una caminata rápida de 30 minutos", afirmó la especialista, destacando la eficiencia de este método para personas con agendas ocupadas.

Reserva cognitiva: el escudo cerebral

Nicola profundizó en el concepto de reserva cognitiva, definiéndolo como la capacidad del cerebro para enfrentar y superar situaciones de estrés. Comparó este mecanismo con el VO2 máx en el ejercicio físico, una medida de la capacidad respiratoria máxima.

"Cuanto más en forma estés físicamente, más reservas cognitivas tendrás para superar el estrés, ya sea por infecciones, falta de sueño o intervenciones quirúrgicas", señaló la neurofisióloga.

Prevención temprana es clave

La especialista alertó sobre un dato crucial: la enfermedad de Alzheimer comienza a desarrollarse en la treintena, aunque sus primeros síntomas visibles suelen manifestarse décadas después, generalmente entre los 60 y 70 años.

Nicola enfatizó que las decisiones cotidianas influyen directamente en el riesgo de desarrollar demencias y otras patologías asociadas al envejecimiento cerebral. El ejercicio físico emerge como uno de los estímulos más potentes para fortalecer la reserva cognitiva.

Ejercicio como constructor cerebral

"Cuanta más reserva cognitiva tengas, más capacidad tendrás para defenderte frente a las agresiones conforme envejeces. Y esto es literal: cuanto más ejercicio hagas, más grande será tu cerebro", afirmó Nicola con contundencia.

La neurocientífica recomendó combinar idealmente el entrenamiento de fuerza con el aeróbico, pero subrayó que empezar a moverse representa el primer paso fundamental. Su propuesta de las sentadillas cada hora ofrece un punto de entrada accesible para quienes buscan mejorar su salud cerebral sin requerir equipamiento especial o grandes inversiones de tiempo.

Este enfoque preventivo gana especial relevancia en un contexto donde las demencias representan un creciente desafío para los sistemas de salud pública. La simplicidad de la solución propuesta por Nicola contrasta con la magnitud del problema que busca abordar, ofreciendo esperanza a través de acciones concretas y realizables en la vida diaria.