En una reciente conversación con el presidente de Estados Unidos, el mandatario chino Xi Jinping propuso un acuerdo para evitar la llamada 'trampa de Tucídides', un concepto histórico que describe la inevitabilidad del conflicto entre una potencia establecida y una emergente. Xi planteó la posibilidad de que China y Estados Unidos forjen un nuevo paradigma en las relaciones entre grandes potencias, en lugar de caer en un conflicto inevitable.
Propuesta de Iván Cepeda en Colombia
Casi simultáneamente, el candidato presidencial colombiano Iván Cepeda presentó una iniciativa similar en el ámbito nacional. Propuso una mesa de diálogo que incluya a los sectores estratégicos del país para abordar temas como seguridad, corrupción, reformas sociales, fiscalidad y cambio climático. Cepeda destacó su experiencia de diálogo con José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, con quien ha mantenido una relación constructiva desde los diálogos de paz.
Resonancias entre ambas propuestas
Aunque en contextos diferentes, ambas propuestas comparten la idea de evitar la normalización de la guerra y la crisis permanente. Cepeda señaló que no es tolerable que Colombia lleve setenta años de conflicto interno. Xi, por su parte, citó a Tucídides para advertir sobre el peligro de que el miedo y el ascenso de una potencia lleven a la guerra, como ocurrió entre Atenas y Esparta.
El diálogo como herramienta política
Cepeda, filósofo de formación, defiende el diálogo entre posiciones aparentemente opuestas. Su enfoque se basa en la idea de que la hegemonía no es estática, sino que está atravesada por elementos ideológicos diversos. Para él, la política consiste en reconocer diferencias, ampliar capacidades de diálogo y mantenerlo en el tiempo, como lo ejemplifica el acuerdo entre Fedegán y el gobierno para la compra de tierras para campesinos.
Más allá del gradualismo y el populismo
Cepeda y Xi no son gradualistas ni puristas, sino que promueven una política plural que atiende las dimensiones espacial, regional y local de las expectativas ciudadanas. En China, el modelo económico desde Deng Xiaoping no es gradualista, sino plural. De manera similar, la propuesta de Cepeda no se limita a sumar discursos, sino que busca legitimar una hegemonía a través de la diversidad de puntos de vista.
Conclusión
Más allá de las disputas cotidianas, hacer política implica abrir horizontes para una vida buena y justa. Cepeda demuestra mayor capacidad para ello que sus contrincantes, lo que sugiere que podría ser un mejor presidente. La propuesta de diálogo y acuerdo, tanto en el ámbito internacional como nacional, ofrece una vía para superar crisis y construir un futuro compartido.



