Hungría paraliza exportaciones de diésel a Ucrania en medio de tensión por suministro de crudo ruso
El gobierno húngaro anunció este miércoles la suspensión inmediata de las exportaciones de diésel hacia Ucrania, una medida que mantendrá vigente hasta que las autoridades ucranianas reanuden el tránsito de crudo ruso a través del oleoducto Druzhba hacia territorio húngaro. Esta decisión se produce en un contexto de creciente tensión diplomática entre ambos países, marcada por acusaciones mutuas y el impacto directo de la guerra entre Rusia y Ucrania en los suministros energéticos de Europa Central.
Acusaciones de 'chantaje político' y dependencia energética
El primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, lanzó duras críticas contra el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, a quien acusó de ejercer "un chantaje político descarado" al bloquear los suministros de petróleo ruso hacia Hungría. En declaraciones publicadas en la red social X, Orbán afirmó que "los ucranianos están intentando presionarnos para que apoyemos su adhesión a la Unión Europea y entreguemos fondos que pertenecen legítimamente a las familias húngaras".
Como respuesta directa a esta situación, el gobierno húngaro decidió implementar la suspensión de los envíos de combustible diésel, una medida que fue confirmada por el ministro de Relaciones Exteriores, Péter Szijjártó. El canciller húngaro especificó que esta interrupción del suministro se mantendrá "hasta que Kiev no reanude el transporte de petróleo ruso hacia Hungría a través del oleoducto Druzhba".
Impacto en el suministro ucraniano y condiciones del oleoducto
Según informaciones de medios progubernamentales húngaros como el portal Origo.hu, las exportaciones de diésel desde Hungría representan aproximadamente el 6% del consumo total de este combustible en Ucrania, aunque este dato corresponde a agosto de 2024 y podría haber variado desde entonces. Esta cifra revela la importancia estratégica del suministro húngaro para la economía ucraniana, especialmente en un contexto de guerra que ha afectado severamente las cadenas de suministro energético.
Szijjártó agregó que, según evaluaciones técnicas del gobierno húngaro, el oleoducto Druzhba se encuentra en condiciones operativas adecuadas para reanudar el tránsito de crudo, por lo que consideró que la interrupción actual "se debe exclusivamente a una decisión política del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski". Esta afirmación contrasta con versiones anteriores que atribuían los problemas del oleoducto a ataques rusos ocurridos a finales de enero.
Contexto geopolítico y medidas de emergencia
Hungría mantiene una posición particular dentro de la Unión Europea como uno de los principales aliados de Moscú, dependiendo significativamente de los suministros energéticos rusos. Datos oficiales indican que el país adquiere de Rusia al menos el 65% del petróleo y el 85% del gas natural que consume, lo que explica la sensibilidad del gobierno húngaro ante cualquier interrupción en estos suministros.
En respuesta a la crisis, el gobierno húngaro anunció la activación de sus reservas estratégicas de emergencia de petróleo, una medida destinada a garantizar el suministro interno durante el periodo de tensión con Ucrania. Paralelamente, Eslovaquia, otro país altamente dependiente del petróleo ruso, declaró el estado de emergencia ante la suspensión de suministros por el oleoducto Druzhba.
El gobierno eslovaco, según informa el diario Pravda, aprobó la liberación de aproximadamente la mitad de sus reservas estratégicas de petróleo, poniéndolas a disposición de la empresa petroquímica Slovnaft (vinculada a la húngara MOL) para mantener el suministro del mercado local. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, afirmó que "todo lo que se produzca irá destinado exclusivamente al mercado eslovaco", interrumpiendo simultáneamente las exportaciones a Ucrania y otros países.
Esta crisis energética bilateral se desarrolla en un contexto regional complejo, donde las tensiones derivadas del conflicto entre Rusia y Ucrania continúan afectando las relaciones entre países de Europa Central y Oriental, con implicaciones significativas para la seguridad energética de la región.