Funcionarios de la CAR sufren disparos y amenazas durante operativo de protección del oso andino en Villapinzón
Disparan a funcionarios de la CAR en operativo por oso andino en Villapinzón

Funcionarios ambientales atacados durante labores de conservación en Cundinamarca

En un grave incidente que compromete la seguridad de los servidores públicos ambientales, funcionarios de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) fueron víctimas de disparos y amenazas mientras desarrollaban un operativo de protección de fauna silvestre en la vereda Soatama del municipio de Villapinzón.

Contexto del ataque: seguimiento al oso de anteojos

Los hechos ocurrieron en el marco del monitoreo a la presencia de un oso de anteojos (Tremarctos ornatus) reportado en las últimas semanas en la cuenca alta del río Bogotá. La CAR había desplegado acciones técnicas de seguimiento y sensibilización comunitaria ante los avistamientos del mamífero, considerado especie emblemática de los ecosistemas altoandinos.

El director general de la entidad, Alfred Ignacio Ballesteros, manifestó con profundo pesar que los técnicos de fauna silvestre de la dirección regional Almeidas y Guatavita sufrieron agresiones durante el cumplimiento de sus funciones legítimas. "Además de los ataques en terreno, hemos recibido intimidaciones y calumnias que atribuimos a miembros del Concejo Municipal de Villapinzón", declaró el funcionario.

Denuncia formal y llamado a la cordura institucional

Ballesteros anunció que la situación será puesta en conocimiento de la Procuraduría General de la Nación y otras autoridades competentes para determinar responsabilidades disciplinarias y penales. "Con profundo pesar debo informar a la opinión pública que funcionarios de la CAR han sido objeto de amenazas, agresiones y disparos en desarrollo de labores de protección de fauna silvestre", señaló.

El director hizo un llamado urgente a los concejales del municipio para que respalden la labor de las autoridades ambientales y respeten el trabajo institucional. Paralelamente, agradeció a la comunidad local que ha brindado apoyo genuino a las acciones de conservación emprendidas en el territorio.

Importancia ecológica del oso andino

La CAR reiteró que, en cumplimiento de su misión constitucional, tiene el deber irrenunciable de proteger la fauna silvestre, especialmente cuando se trata del oso de anteojos, cuya presencia es considerada un indicador clave de procesos de restauración y conservación de hábitats altoandinos y de páramo.

"El oso andino no es nuestro enemigo. Es parte de nuestra historia, nuestro entorno y nuestra riqueza natural. Podemos protegerlo sin dejar de proteger nuestros medios de vida", expresó Ballesteros al referirse al alcance del Pacto por la Protección del Oso Andino suscrito a finales de enero.

Compromisos institucionales previos

Este pacto, firmado junto con autoridades ambientales, gobiernos locales y actores del territorio, contempla acciones conjuntas para la conservación y manejo del corredor biológico de la especie. Como parte de la iniciativa, la CAR había entregado recientemente:

  • Herramientas pedagógicas especializadas
  • Equipos de monitoreo avanzados
  • Cuatro cámaras trampa FLEX-M para seguimiento científico
  • Material de sensibilización comunitaria

Estos recursos buscan fortalecer el monitoreo tanto científico como comunitario del oso andino y otras especies asociadas al corredor biológico de la región.

Investigaciones en curso

Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre capturas o identificaciones concretas relacionadas con los hechos denunciados en Villapinzón. La situación permanece bajo investigación mientras la CAR evalúa medidas adicionales de protección para su personal en campo.

Este incidente ocurre en un momento crítico para la conservación ambiental en Cundinamarca, donde la presencia del oso andino representa tanto un logro ecológico como un desafío de convivencia entre comunidades humanas y vida silvestre protegida.