Minambiente apela fallo judicial sobre directrices ambientales para la Sabana de Bogotá
El Ministerio de Ambiente anunció que ha interpuesto un recurso de apelación contra un fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que dictó medidas cautelares sobre las Directrices Ambientales de la Sabana de Bogotá. Estos lineamientos buscan definir las áreas cercanas a la ciudad que deben ser protegidas y aquellas donde se pueden desarrollar proyectos de infraestructura, abarcando más de 420.000 hectáreas en 31 municipios.
Antecedentes del conflicto legal
En marzo de 2025, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca suspendió la vigencia del documento del Minambiente que establecía dichas directrices, emitiendo medidas cautelares. En respuesta, el ministerio acudió al Consejo de Estado para solicitar claridades sobre la decisión. En junio del mismo año, el alto tribunal ordenó la realización de espacios de concertación con el Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica (CECH), entidad encargada de gestionar la cuenca del río Bogotá.
Según el ministerio, se cumplieron las instrucciones del Consejo de Estado mediante ocho jornadas de trabajo con el CECH, culminando en una audiencia pública el 26 de noviembre y una decisión del CECH el 4 de diciembre, en la que se solicitó el levantamiento de las medidas cautelares. Sin embargo, ante la persistencia de estas medidas, el Minambiente decidió interponer el recurso de apelación y solicitará una nueva revisión ante el alto tribunal.
Proceso de participación y consenso
La jefe de cartera (e) Irene Vélez afirmó: "Tenemos la certeza de haber cumplido con lo ordenado por el Consejo de Estado. La sabana de Bogotá es un ecosistema vivo de humedales que debemos conservar frente a cualquier modelo depredador que ponga en riesgo nuestra seguridad hídrica y el bienestar colectivo".
El ministerio destacó que, atendiendo la orden del Consejo de Estado, se desarrollaron 165 espacios de diálogo, se recibieron 6.500 aportes virtuales, se registraron más de 10.000 visitas al proyecto de resolución y participaron de manera presencial más de 20.000 personas, incluyendo habitantes de la sabana, colectivos ciudadanos, gobiernos locales y delegados del sector privado. La cartera subrayó que los actores involucrados llegaron a un consenso para ordenar ambientalmente la región.
Detalles y tensiones del proyecto
Con estas directrices, el Minambiente planea orientar el desarrollo territorial, garantizar la seguridad hídrica para más de 10 millones de personas, fortalecer la resiliencia climática y promover la restauración ecológica de bosques andinos y ecosistemas de alta montaña. No obstante, el proyecto ha enfrentado tensiones, principalmente con el Distrito de Bogotá.
El alcalde Carlos Fernando Galán afirmó haberse enterado de los planes del Gobierno a través de la prensa, mientras que el ministerio sostuvo que convocó 30 reuniones, pero la Alcaldía solo envió delegados "sin poder de decisión". Estos desencuentros llevaron a que, por orden judicial, la norma quedara en suspenso, siendo el CECH la entidad designada para resolver el conflicto debido a su relación con la conservación del río Bogotá.
Puntos críticos y cartografía
Uno de los aspectos más controvertidos ha sido la cartografía, es decir, los mapas que definirán qué hectáreas y territorios quedarán bajo el fuero ambiental de las directrices. Esto determina en gran medida dónde se podrán construir proyectos, qué zonas tendrán restricciones y cuáles serán protegidas, impactando directamente el ordenamiento territorial y la planificación urbana en la región.