Corte Penal Internacional confirma segunda visita a Colombia para verificar avances en justicia transicional
La Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) culminó recientemente una evaluación exhaustiva sobre los progresos de Colombia en la implementación del Acuerdo de Paz, destacando avances significativos en la aplicación del modelo de justicia transicional restaurativa. Este balance se conoció tras una sesión de trabajo conjunta con entidades del Gobierno Nacional y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), donde se analizaron los mecanismos de sanción y reparación.
Evaluación positiva y confirmación de nueva visita
Según el comunicado oficial emitido tras la reunión, los delegados de la CPI Jonathan Agar, jefe de Asuntos Externos de la Oficina del Fiscal, y Eugenia Valenzuela, oficial jurídica de la Unidad de Asuntos Externos, revisaron detalladamente el contenido de las tres primeras sanciones impuestas por la JEP. Además, examinaron los planes específicos para ejecutar proyectos restaurativos asociados a estas decisiones judiciales.
La revisión se desarrolló en el marco de la novena sesión de la Instancia de Articulación, un espacio de coordinación interinstitucional diseñado para garantizar el cumplimiento efectivo de las sanciones propias o restaurativas impuestas a responsables de crímenes graves durante el conflicto armado colombiano.
Casos específicos bajo seguimiento internacional
Durante la jornada de trabajo, las entidades colombianas presentaron de manera detallada el proceso interinstitucional para asegurar la ejecución de proyectos restaurativos incluidos en dos sentencias fundamentales:
- La primera sentencia en el Caso 01 contra siete integrantes del último Secretariado de las FARC-EP, por la política sistemática de secuestros implementada durante el conflicto.
- La segunda sentencia en el Subcaso Costa Caribe del Caso 03, que aborda asesinatos y desapariciones forzadas que fueron ilegítimamente presentadas como bajas en combate en esta región del país.
La Corte Penal Internacional cerró formalmente en 2021 el examen preliminar sobre Colombia, después de más de diecisiete años de seguimiento continuo, al considerar que existían avances sustanciales en la investigación y juzgamiento de crímenes internacionales a través de la JEP. Sin embargo, mantiene la facultad legal para reabrir actuaciones si el Estado colombiano dejara de investigar seriamente estos delitos.
Contexto internacional y compromisos nacionales
Este aspecto cobra especial relevancia tras la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre pasado, que eliminó el mandato de la Misión de Verificación en Colombia sobre la supervisión de las sanciones propias. Ante posibles retrocesos significativos en la implementación, la CPI conserva la base jurídica necesaria para volver a centrar su atención en el país.
Los delegados internacionales ratificaron que Colombia se ha convertido en un referente global para la justicia transicional, destacando avances sustanciales en la calificación de conductas criminales, la identificación de patrones macrocriminales y el juzgamiento efectivo de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Preparativos para la próxima visita y proyectos restaurativos
La CPI confirmó que continuará el seguimiento a la implementación de las sanciones propias para verificar su ejecución material en los territorios afectados por el conflicto, anunciando específicamente una segunda visita programada entre los meses de marzo y abril del presente año.
Durante la sesión, las autoridades colombianas expusieron el esquema operativo completo para poner en marcha proyectos restaurativos incluidos en decisiones judiciales ya adoptadas. El énfasis principal estuvo en cómo traducir las órdenes judiciales en intervenciones concretas que involucren activamente a las víctimas y a las entidades estatales correspondientes.
El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, subrayó el alcance institucional del compromiso con la CPI, señalando que el trabajo articulado busca que las sentencias estén soportadas en proyectos que restauren efectivamente los daños causados y aseguren los derechos de las víctimas y de los territorios afectados.
"Las sentencias deben estar soportadas en proyectos que restauren los daños causados, al tiempo que garanticen condiciones de seguridad y habitabilidad para que los comparecientes puedan ejecutarlos. Además, deben conducir al efectivo restablecimiento de los derechos de las víctimas y de los territorios. Este trabajo articulado demuestra que el Estado viene cumpliendo sus obligaciones", afirmó Ramelli durante su intervención.
Compromisos del Ministerio de Justicia
Por su parte, Juan David Villalba, director de Justicia Transicional del Ministerio de Justicia, anunció que desde esta cartera ministerial se han formulado siete proyectos restaurativos específicos en apoyo a diferentes casos de la JEP, desarrollados en estrecha articulación con las víctimas y comunidades afectadas.
"Estamos listos para iniciar su financiación y ejecución en abril próximo", señaló Villalba, destacando la preparación institucional para avanzar en estos procesos de reparación.
Las entidades participantes también advirtieron que la ejecución efectiva de estos proyectos exige coordinación administrativa sólida, recursos financieros adecuados y condiciones de seguridad garantizadas para todos los involucrados. El comunicado conjunto remarca que el acuerdo de cooperación establecido con la CPI en 2021 incluye seguimiento continuo a estos desarrollos y a las condiciones generales de implementación del Acuerdo de Paz en Colombia.



