Benedetti admite fracaso en mesa de paz con exjefes paramilitares de las AUC
Benedetti: fracaso en mesa de paz con exjefes paramilitares

Gobierno reconoce falta de avances en diálogo con excomandantes paramilitares

El ministro del Interior, Armando Benedetti, hizo un sorprendente reconocimiento este jueves al admitir públicamente que "no se ha tenido éxito" en el proceso de mesa de paz instalado en octubre de 2025 con al menos 13 exjefes paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Iniciativa presidencial sin resultados concretos

La propuesta, que había sido impulsada por el presidente Gustavo Petro desde octubre de 2024, buscaba ampliar la verdad judicial sobre el paramilitarismo y "terminar" definitivamente el proceso de desmovilización iniciado en 2005, hace casi dos décadas. Según el mandatario, la verdad actualmente está fragmentada entre distintas jurisdicciones como la JEP y Justicia y Paz.

"Ese impulso que se ha tenido con los gestores de paz para que, no solamente se dijera la verdad judicial, sino que paralelamente se pudieran reconstruir otra vez el tejido social en el que ellos habrían fallado", explicó Benedetti durante su intervención en el marco de la estrategia de Paz Electoral liderada por la Procuraduría.

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Cuatro meses de silencio tras reunión en Valledupar

Transcurridos cuatro meses desde la última reunión pública del Gobierno con los paramilitares en Valledupar, donde se anunciaron recorridos por zonas afectadas por el paramilitarismo, el proceso parece haber entrado en un preocupante limbo. El ministro reveló que la semana pasada se realizó una reunión con el delegado del comisionado de paz, Fabio Cardozo, y la secretaria general de la Presidencia para "volver a retomar la dinámica" del proceso.

Entre los excomandantes que participan en este proceso se encuentran figuras notorias como:

  • Salvatore Mancuso
  • Rodrigo Tovar Pupo (Jorge 40)
  • Carlos Mario Jiménez (Macaco)
  • Edwar Cobos (Diego Vecino)
  • Fredy Rendón (El Alemán)
  • Juan Francisco Prada Márquez (Juancho Prada)

También forman parte Hernán Giraldo Serna, Héctor José Buitrago (El Patrón) y Manuel de Jesús Pirabán (Pirata), entre otros. Notablemente ausentes están Ramiro Vanoy (Cuco Vanoy) y Diego Fernando Murillo Bejarano (Don Berna), quienes permanecen en Estados Unidos cumpliendo condenas por narcotráfico tras su extradición.

Objetivo institucional versus críticas

El Gobierno ha insistido en que esta mesa técnica tiene un propósito diferente a procesos anteriores. No se trata de un nuevo diálogo como el Acuerdo de Santa Fe de Ralito de 2003, ni de diseñar beneficios jurídicos adicionales. El objetivo declarado es más limitado: realizar un balance integral de la Ley 975 de 2005 (Justicia y Paz) y preparar su cierre definitivo.

Sin embargo, la iniciativa no ha sido bien recibida por diversos sectores. Organizaciones de víctimas y sociales han criticado la falta de participación de quienes sufrieron directamente el paramilitarismo. Particularmente polémica resultó la advertencia de Benedetti sobre que la verdad revelada por los 'paras' podría afectar a políticos, realizada en plena campaña electoral.

"Verdad que estoy seguro que va a asombrar a Colombia, y sobre todo a la verdadera clase política que estuvo con ellos, que además fue cómplice de varias muertes y masacres que se dieron en su momento", afirmó el ministro, añadiendo que "varios de sus actores políticos hoy son candidatos".

Alertas sobre instrumentalización política

La defensora del Pueblo, Iris Marín, había alertado previamente sobre los riesgos de esta aproximación. "Revelar quiénes fueron bandidos podría tener un impacto político directo, incluso en las candidaturas actuales", señaló, advirtiendo sobre el peligro de "usar la memoria, el dolor de las víctimas y la verdad con fines distintos a la reparación, la justicia y la paz".

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El reconocimiento público del fracaso por parte de Benedetti marca un punto de inflexión en esta iniciativa gubernamental, que buscaba cerrar uno de los capítulos más oscuros del conflicto colombiano pero que, según el propio ministro, aún no ha logrado los resultados esperados en su implementación práctica.