Recicladores de Bogotá completan tercer día consecutivo de protestas exigiendo participación plena en decisiones del sector
Este jueves 12 de febrero, las organizaciones de recicladores de la capital colombiana completan su tercer día consecutivo de manifestaciones en Bogotá, manteniendo un plan tortuga en la estratégica Calle 26 y continuando con la protesta frente al Ministerio de Vivienda. Las movilizaciones han generado un impacto significativo en la movilidad de la ciudad, especialmente en los corredores occidentales.
Exigencias centrales y cuestionamiento a los espacios de diálogo
Las organizaciones participantes en las protestas exigen de manera enfática que se respeten los acuerdos y mesas de negociación existentes sobre tarifas de aseo y otros temas críticos del sector. Según los manifestantes, los espacios de diálogo que han funcionado durante años están siendo cuestionados de manera preocupante, lo que interpretan como un intento deliberado de desconocer derechos adquiridos tras décadas de trabajo.
Magda Barinas, integrante de Ecoalianza, una de las principales asociaciones de recicladores de la ciudad, explicó con claridad que "no hubo negociación ni acuerdo satisfactorio" en las últimas reuniones. "Lo que pedimos es que cualquier decisión que se tome sobre el grupo reciclador se haga con todas las organizaciones, no con solo unas pocas", afirmó con contundencia.
Desbalance en la representación y preocupación por modificaciones unilaterales
Barinas advirtió sobre una grave desproporción en la representación: "Hay 1114 organizaciones de reciclaje a nivel nacional, más de 68.000 recicladores y el Gobierno Nacional solo ha tenido conversación con dos organizaciones". Esta situación genera profunda preocupación entre el gremio, que ve cómo decisiones fundamentales podrían tomarse sin considerar la diversidad y complejidad del sector.
Durante la reunión en el Ministerio de Vivienda, aunque se reconoció la existencia de una mesa nacional de diálogo con las organizaciones de recicladores, no se garantizó de manera suficiente que no se realizarán modificaciones a decretos o políticas sin la participación integral de todo el gremio. "Nos tiene que dar la tranquilidad de que de aquí al 20 de febrero, cuando se convoque la próxima reunión, no van a sacar ningún ajuste ni decreto sin nuestra participación", exigió Barinas.
Impacto vial y medidas de movilidad implementadas
La Secretaría de Movilidad de Bogotá informó que la protesta ha generado congestión significativa en corredores vitales como la Calle 26 y sus múltiples intersecciones. Agentes civiles trabajan activamente gestionando desvíos y regulando el tráfico para minimizar el impacto, aunque la circulación hacia el occidente de la ciudad se ha visto particularmente afectada.
De acuerdo con las organizaciones que participan en el plan tortuga, la jornada de movilización tiene previsto extenderse hasta las inmediaciones del aeropuerto El Dorado, lo que podría amplificar los efectos en la movilidad metropolitana. Los bloqueos persistirán hasta que haya avances concretos y verificables en las negociaciones con las autoridades nacionales.
Reclamos históricos y exigencia de reconocimiento institucional
El gremio sostiene con firmeza que las modificaciones a los decretos relacionados con la política de manejo de residuos sólidos y la participación de la población recicladora no se han realizado de manera concertada ni inclusiva. Según Barinas, los recicladores han insistido repetidamente en que la Mesa Nacional de Diálogo sea debidamente reglamentada, que se convoque con la participación de todas las organizaciones representativas y que ninguna decisión fundamental se tome sin su inclusión activa.
"Queremos que se reconozca que las organizaciones de recicladores son parte fundamental de la construcción y ejecución de las políticas de manejo de residuos. No pueden sacar normas ni modificaciones sin tenernos en cuenta", añadió Barinas con convicción.
Compromiso de permanencia y coordinación de autoridades
En medio de este contexto de tensión y reivindicación, los líderes del gremio aseguraron que permanecerán en los puntos de concentración establecidos hasta que se garantice de manera inequívoca la continuidad de las mesas de negociación y la participación plena del sector en todas las decisiones que afectan directamente su trabajo y sustento.
Mientras tanto, las autoridades locales y nacionales coordinan medidas de seguridad y movilidad para minimizar el impacto de las protestas en la dinámica cotidiana de la ciudad, buscando un equilibrio entre el derecho a la protesta y la necesidad de mantener la funcionalidad urbana.