ANLA inicia proceso sancionatorio ambiental contra Urrá por incumplimientos en operación del embalse
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) informó este lunes que ordenó el inicio de un procedimiento sancionatorio ambiental contra la sociedad Urrá S.A. E.S.P, operadora de la represa de Urrá, que se encuentra en el centro de la polémica por su posible implicación en la emergencia por lluvias que afecta al departamento de Córdoba.
Incumplimientos recurrentes en la operación
Irene Vélez Torres, directora de la entidad, aseguró en un comunicado oficial que "como Autoridad ambiental hemos hecho seguimiento riguroso a las actuaciones de la empresa Urrá". La funcionaria explicó que, tras la emergencia en Córdoba, ordenó una visita territorial donde se identificó que "cientos de familias, que han perdido sus hogares y sustento, no fueron notificadas oportunamente y están siendo atendidas en albergues con condiciones inadecuadas".
La ANLA detalló que, desde 2020 hasta la actualidad, ha monitoreado los componentes hidrológicos e hidráulicos del embalse de Urrá I, registrando un comportamiento recurrente de sobrepasar las reglas de operación establecidas. Según la entidad, durante periodos seguidos se excedieron los valores de la Curva Guía Máxima (CGM), que representa el nivel máximo del embalse que garantiza contar con un volumen vacío en caso de crecientes.
Hallazgos técnicos contundentes
Frente a estos hallazgos, la ANLA señaló que durante todo este tiempo ha emitido seis conceptos técnicos remitidos a Urrá S.A. E.S.P., exponiendo las inconsistencias en la regla de operación y solicitando requerimientos sobre las mismas. En el concepto técnico emitido en diciembre de 2025, se concluyó que el sobrepaso identificado se explica en mayor medida como una decisión operativa y no como una respuesta excepcional de contingencia frente a eventos de crecientes.
Con respecto al comportamiento del volumen del embalse durante 2025, la ANLA encontró que la empresa nuevamente incumplió los máximos establecidos. Según la Subdirección de Instrumentos, Permisos y Trámites Ambientales (SIPTA), durante el año 2025 se presentó una superación cercana al 20% respecto de los valores de referencia.
Dicho patrón se ratificó al examinar el segundo semestre de 2025, periodo en el cual se registró la superación de la Curva Guía Máxima en el 30,6% del tiempo evaluado. Esta práctica continuó hasta 2026, cuando la saturación hídrica aumentó súbitamente y el embalse tuvo que descargar aguas abajo.
Posición firme de la autoridad ambiental
Vélez fue enfática al señalar que "el Plan de Emergencia y Contingencia que debe implementar la empresa no puede convertirse en un simple protocolo ni una mera formalidad; debe traducirse en acciones responsables que permitan salvar vidas ante un desastre como el ocurrido".
La directora de la ANLA agregó que desde la entidad siguen monitoreando los demás embalses del país, seis de los cuales se encuentran en alerta roja. A sus operadores se les ha insistido en que activen sus planes de contingencia de manera oportuna e integral.
Debate nacional sobre responsabilidades
El presidente Gustavo Petro calificó como un "crimen ambiental" cualquier vertimiento de Urrá sobre los campesinos de la región, exigiendo la renuncia inmediata del gerente y que asuma sus responsabilidades penales. La empresa dueña del embalse es propiedad en un 99% del Estado colombiano.
La lógica detrás de las declaraciones presidenciales es que las descargas realizadas por el embalse habrían contribuido significativamente a la emergencia que vive Córdoba por las intensas lluvias. Para los expertos, el punto clave del debate se centra en si las lluvias que llevaron al embalse a niveles críticos eran previsibles.
Esta pregunta resulta fundamental porque, si esas precipitaciones podían anticiparse, la empresa habría tenido margen para ordenar descargas graduales y controladas semanas antes, reduciendo el volumen almacenado y el riesgo aguas abajo. Si no lo eran, y se trató de un evento realmente excepcional, la decisión de descargar de forma abrupta podría entenderse entonces como una respuesta de emergencia.