María Lucía Villalba: 'La salida de la crisis no está en un caudillo, sino en fortalecer la democracia'
Con una trayectoria marcada por el servicio público y la innovación, María Lucía Villalba da el salto a la arena política como candidata al Senado. Economista, con maestría en Desarrollo Internacional de la Universidad de Nueva York y amplia experiencia en el sector público, Villalba representa una apuesta por la renovación con conocimiento del Estado.
Una vida dedicada al servicio público
Soy una joven nacida en Neiva, tengo 35 años y he dedicado mi vida al servicio público. Soy economista, con una maestría en Desarrollo Internacional de la Universidad de Nueva York. A lo largo de mi carrera he trabajado en distintos frentes del sector público, primero como asesora, luego como directora y vicepresidenta del Fondo Nacional de Turismo, donde impulsamos temas como infraestructura turística, competitividad, formación de guías, bilingüismo y promoción del país.
También fui alta consejera presidencial para la Transformación Digital, un rol desde el cual trabajamos para dejarle a Colombia un marco ético para el uso de la inteligencia artificial. Está demostrado que estos sistemas pueden amplificar sesgos, estereotipos y brechas digitales, por lo que era fundamental establecer principios claros para su uso responsable. Ese primer marco ético posicionó a Colombia como un país pionero en la región.
Posteriormente fui directora de Innovación de la Cámara de Comercio de Bogotá, donde lideré la implementación del campus de ciencia, tecnología e innovación. En 2023 renuncié para vincularme a la campaña del alcalde de Bogotá y en 2024 fui jefa de gabinete de la administración distrital.
Hay juventud y renovación, pero también conocimiento del Estado y de lo público. Creo que el país atraviesa un momento complejo, con una profunda división y una multicrisis que el próximo Congreso y el próximo Gobierno deberán enfrentar: fiscal, de seguridad, de salud y energética.
Los principales retos del país
Todas las crisis son urgentes, pero creo que lo primero que debemos revisar es el tema fiscal. El gasto en personal del Estado ha crecido de manera significativa en los últimos años y eso equivale prácticamente a una reforma tributaria, sin que esos recursos se traduzcan en inversión social como hospitales, vías o apoyo a los campesinos.
No podemos seguir resolviendo los problemas fiscales cargando siempre a los mismos empresarios y emprendedores, que ya están al límite.
Propuestas en innovación y tecnología
Yo lo divido en tres frentes. El primero es la conectividad. No podemos hablar de transformación digital cuando cerca del 42 % de las zonas rurales no tiene acceso a internet. Reducir esa brecha requiere inversiones cercanas a los 13 billones de pesos, pero es indispensable para evitar que se profundicen las desigualdades entre lo urbano y lo rural.
El segundo frente es el talento digital. El capital más importante de la transformación digital es el talento humano. El mercado laboral está cambiando rápidamente y tecnologías como la inteligencia artificial están volviendo obsoletos muchos oficios, pero también están creando nuevas oportunidades.
La pregunta es cómo estamos formando a las personas para que adquieran las habilidades que el mercado está demandando. Y el tercer frente es la transformación digital del Estado. Hoy un empresario formal pierde cerca de 31 días al año en trámites, filas y burocracia. Ese tiempo debería destinarlo a ser más productivo, generar empleo, exportar y acceder a nuevos mercados.
Evaluación de los avances en conectividad e inteligencia artificial
Hay avances, pero también enormes retos. Por ejemplo, cerca del 60 % de los empleos femeninos presenta un riesgo medio o alto de automatización en la próxima década. Esto es una crisis silenciosa que afectará especialmente a mujeres y regiones con menor acceso a formación técnica y digital.
Por eso necesitamos estrategias claras, programas de mentoría, becas, incentivos para que más jóvenes y niñas ingresen a carreras STEM, y auditorías a los sistemas de inteligencia artificial que toman decisiones sobre empleo, crédito o salud. En el Congreso debemos avanzar en inclusión, formación de talento y en un uso transversal y responsable de estas tecnologías.
Integración regional y visión de futuro
Hay que trabajar en conectividad e innovación, pero también en la integración de las regiones. Muchas siguen desconectadas de los mercados, del financiamiento y de la tecnología. Necesitamos proyectos de infraestructura física y digital que permitan cerrar esas brechas y conectar a las regiones con oportunidades reales de desarrollo.
Este país necesita personas con rigor, preparación, talento y manos limpias. Hay que empujar desde el Congreso, el Gobierno, la sociedad civil y el sector privado. La transformación no la logra una sola persona.
Mensaje a empresarios y emprendedores
La economía atraviesa un momento difícil y lo que más necesita es recuperar la confianza. Los empresarios no piden privilegios, piden reglas claras y certeza jurídica. Sin empresas y sin emprendedores no hay crecimiento, empleo ni redistribución social.
Estoy convencida de que la salida no está en un caudillo que venga a salvarnos, sino en muchas personas empujando juntas, haciendo bien las cosas, fortaleciendo la democracia y sacando al país de la polarización.