La compleja encrucijada interna del Pacto Histórico
Lo que está ocurriendo dentro del Pacto Histórico representa una verdadera encrucijada política de grandes proporciones. Aunque las encuestas recientes no muestran a Roy Barreras superando el 1% de intención de voto, sus eventos políticos y los apoyos que ha logrado sumar cuentan una historia completamente diferente y reveladora.
Roy Barreras: un político contradictorio con olfato estratégico
Barreras es, sin duda alguna, un personaje político profundamente contradictorio. Se ha caracterizado por ser un político por excelencia que ha estado a lo largo de su carrera del lado de quien más poder y protección pueda garantizarle. Ha transitado sin aparente vergüenza desde el uribismo hasta el santismo y finalmente el petrismo, demostrando una capacidad de adaptación notable. Incluso al expresidente Iván Duque le hizo oposición directa en momentos clave.
Además de su inteligencia reconocida, quizás su mayor cualidad sea ese olfato político excepcional que le permite leer con precisión lo que sucede tanto en la izquierda como en el centro del espectro político colombiano. Si existe un verdadero Frank Underwood en la política nacional, ese es sin duda Roy Barreras, con sus movimientos calculados y su comprensión profunda del poder.
La circular interna y la batalla por la consulta
Tras conversaciones con múltiples fuentes durante toda la semana, se ha podido establecer la situación real de su campaña y del Pacto Histórico. El punto de partida es el documento de la circular interna del movimiento que fue revelado en La FM. Esta instrucción es determinante al ordenar que los militantes no apoyen, hagan campaña ni voten en la consulta interna.
El documento establece sanciones precisas para quienes elijan lo contrario y ordena la unidad frente a la candidatura de Iván Cepeda y las listas para Cámara y Senado del Pacto Histórico. Pero aquí surge la pregunta crucial: si el Pacto Histórico pide no votar la consulta, ¿qué está haciendo entonces nuestro Underwood colombiano, Roy Barreras?
La explicación del movimiento estratégico de Barreras
La explicación es compleja y reveladora. El momento cumbre de Iván Cepeda llegó con la primera condena al expresidente Álvaro Uribe. En ese instante, Cepeda se convirtió para la izquierda en el símbolo que logró derrotar a su mayor enemigo histórico. Cepeda ascendió como espuma en encuestas internas y el presidente Gustavo Petro lo comprendió perfectamente.
Cepeda entonces aceptó el viraje del destino y comenzó una campaña presidencial que lo llevó a obtener 1.7 millones de votos en la consulta de marzo, mientras Carolina Corcho alcanzó 600.000 votos. No es una votación despreciable, pero está lejos de ser suficiente para elegir un presidente o consolidarse como candidato único.
Posteriormente, el Consejo Nacional Electoral descartó que Cepeda pueda participar en la consulta del próximo 8 de marzo. Roy Barreras consultó con el presidente hace dos semanas, estando en la Casa de Nariño. Tras esa reunión, apareció públicamente diciendo que le parecía una buena idea que Petro fuese su vicepresidente (algo típico de los movimientos Underwood) y que la consulta, ahora con Quintero y otros dos candidatos, estaba completamente asegurada.
La estrategia electoral del 8 de marzo
Roy irá a las urnas el 8 de marzo con una ventaja significativa: ese día habrá elecciones de Congreso y votarán millones de personas más que en las lejanas consultas de octubre. Una fuente consultada bajo reserva expresó con claridad: "Él es un tipo astuto. Con esto, se quita la cruz del petrismo y puede terminar siendo más garante para muchos que no se han decidido, incluso de la derecha".
Roy ha afirmado repetidamente que puede reunir a la izquierda y al centro contra De la Espriella. Al centro político le podría aterrar la idea de una segunda vuelta entre Cepeda y Abelardo, y es ahí donde aparece Frank Underwood colombiano para ofrecer a la izquierda una salida viable hacia el poder.
La maquinaria política tradicional y los desafíos
Pero no solo se trata de estrategia discursiva. Barreras cuenta con la maquinaria política tradicional en las regiones, como se puede observar en la campaña de la candidata Katia Ospino en La Guajira como ejemplo concreto. Otra fuente muy cercana al Gobierno Nacional indicó que Roy debe sacar alrededor de cuatro millones de votos para demostrar que puede competir y ganarle la candidatura a Cepeda.
Para Iván Cepeda, el mayor reto es desdibujarse como un candidato radical silencioso cuya promesa principal es la doctrina ideológica, incluso más a la izquierda que el propio Petro. Para Roy Barreras, el desafío será conquistar a la izquierda que lo ve como lo que ha sido hasta ahora: un político tradicional que trata de ponerse el traje de la revolución sin convencer completamente.
Es importante recordar que Frank Underwood, el personaje de ficción, era senador, fue secretario de Estado y finalmente llegó a la presidencia. Roy Barreras parece estar siguiendo un guion similar en la realidad política colombiana, con movimientos calculados y una comprensión profunda de las dinámicas del poder que podrían redefinir el futuro del Pacto Histórico y de la izquierda en Colombia.