La política contemporánea ante problemas esenciales y soluciones absurdas
En un análisis profundo sobre el estado actual de la política mundial, el escritor colombiano William Ospina plantea una reflexión crítica sobre cómo los líderes políticos enfrentan los desafíos globales con respuestas superficiales y urgentes, priorizando lo inmediato sobre proyectos civilizatorios de largo alcance.
Negación del cambio climático y soluciones peligrosas
Ospina utiliza metáforas contundentes para ilustrar la actitud de negación frente a problemas evidentes. "¿Qué hacer si se demuestra que el cambio climático es consecuencia de la emisión de gases de efecto invernadero, por el uso insensato de combustibles fósiles?" se pregunta retóricamente. La respuesta, según el autor, parece ser simplemente negar la evidencia científica, similar a afirmar que hace frío en Alaska cuando California se quema.
El análisis incluye referencias directas a figuras como Donald Trump, cuyo manejo de la pandemia del COVID-19 incluyó sugerencias peligrosas como inyectar desinfectante, mostrando cómo la ignorancia con poder puede generar propuestas absurdas con consecuencias reales.
Política de emergencias versus proyecto civilizatorio
Según Ospina, los políticos actuales son "los últimos en enterarse de los problemas esenciales y los primeros en proponer soluciones absurdas". Viven en un mundo de urgencias donde predomina la lectura apresurada de lo inmediato, atendiendo siempre a intereses ocultos que buscan soluciones fáciles y rentables.
La política contemporánea, argumenta el escritor, no obedece a un proyecto de civilización sino a un manejo de emergencias, condicionada por el efectismo y esa hipertrofia de lo cuantitativo e inmediato que gobierna la estadística.
Problemas acumulados desde la Segunda Guerra Mundial
El ensayo enumera numerosos problemas globales que no han parado de crecer desde el fin de la Segunda Guerra Mundial:
- La asimetría entre países ricos y pobres con su secuela de saqueos, endeudamiento y miseria
- Los efectos acumulados de una agricultura sin previsión e industria sin control
- El cambio catastrófico del clima y la urbanización caótica
- La educación deshumanizada y la hipertecnificación
- El negocio de las armas y la mercantilización de la vida
- El negocio avasallador de las adicciones
Estos desafíos, según Ospina, representan lo que el filósofo Estanislao Zuleta llamaba "la mayor racionalidad en el detalle y la mayor irracionalidad en el conjunto".
Guerras, paz y el orden internacional en crisis
El autor reflexiona sobre la naturaleza de las guerras y la paz, señalando que las constituciones e instituciones suelen ser hijas de los conflictos armados. La verdadera paz, argumenta, no puede ser simplemente la ausencia de tensiones, sino el uso de estrategias no armadas para gestionar conflictos.
Ospina aborda también la crisis de las Naciones Unidas, señalando que "la muerte de la ONU no es más que la muerte del orden internacional que la hizo nacer". Hoy existe un forcejeo global donde el orden de los imperios se tambalea, con gestos abrumadores que pueden ser muestras de debilidad y cierta quietud indiferente que podría ser signo de fortaleza.
Lecciones históricas vivas y la pregunta por la verdad
El ensayo destaca cómo la historia se manifiesta en momentos concretos, dejando de estar guardada en leyendas y libros para convertirse en "marejadas callejeras y hechos desconcertantes". Desde las dos guerras mundiales hasta la desintegración de la Unión Soviética, el desplome de las Torres Gemelas y el ascenso de China como potencia global.
Actualmente, según Ospina, presenciamos cómo un poder destructor despliega su influencia por los mares del mundo, rompiendo pactos, amenazando naciones y convirtiendo la diplomacia en un sainete. La política se transforma en un juego cuyo libreto aún no comprendemos completamente.
En esta época donde millones de ojos vigilantes no equivalen a una mente comprensiva, y donde el periodismo se ha convertido en "la afición caprichosa de la humanidad", Ospina sugiere que todos deberíamos leer los discursos de Platón sobre la sofística para entender el tema central de nuestra época: la pregunta por la verdad, la argumentación y la seducción.
El caso colombiano y las falsas soluciones populares
El análisis concluye con una reflexión aplicable a Colombia y al mundo entero: "las falsas soluciones suelen ser al comienzo increíblemente populares". Los problemas crecen sin control hasta que alguien los agrava, y solo entonces se hacen verdaderamente visibles, convirtiéndose en temas de discusión y posible reflexión.
Paradójicamente, según Ospina, solo cuando los problemas se agravan pueden engendrar las soluciones verdaderas, en un proceso doloroso pero necesario para el avance civilizatorio.



