El Gobierno intenta revivir la reforma a la salud en medio de amenazas de liquidación
En el Congreso de la República, específicamente en la Cámara de Representantes, el Gobierno nacional se prepara para jugar lo que muchos consideran su última carta en el intento de revivir el proyecto de reforma al sistema de salud colombiano. Este esfuerzo legislativo ocurre en un contexto particularmente tenso, marcado por las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien ha advertido que la liquidación de las EPS intervenidas sigue siendo una opción viable sobre la mesa de discusión.
El mecanismo de apelación: una esperanza para el Gobierno
La estrategia gubernamental se centra en un recurso de apelación presentado por congresistas afines al Ejecutivo, luego del hundimiento del proyecto en la Comisión Séptima del Senado en diciembre de 2025. Este mecanismo legal busca que la decisión de archivo no sea definitiva y que, por el contrario, la iniciativa pueda ser reconsiderada por la plenaria del Senado.
En términos prácticos, la apelación permitiría que el pleno de la corporación revise lo ocurrido en la comisión y determine si el proyecto debe continuar su trámite legislativo o si, definitivamente, se confirma su archivo. Si la plenaria aprueba la apelación, la reforma a la salud podría reactivarse, siguiendo un camino similar al que recorrió la reforma laboral, que primero fue rechazada por la misma Comisión Séptima y posteriormente revivida en la plenaria.
La lógica política detrás de esta movida es clara: trasladar el debate desde una comisión donde el Gobierno no cuenta con mayorías suficientes hacia la plenaria, donde el mapa de fuerzas políticas podría ser más favorable para los intereses del Ejecutivo.
El proceso legislativo en marcha
En el caso específico de la reforma a la salud, la discusión de esta apelación está próxima a iniciarse. El Senado ya aprobó la conformación de una comisión accidental que estudiará el caso en detalle. Mauricio Giraldo, senador del Partido Conservador, es uno de los coordinadores de este espacio de trabajo.
"Haremos una mesa de trabajo para mirar muy bien cuáles son los puntos a trabajar, si la apelación es procedente o no, si hay puntos que pueden avanzarse o no, y haremos un trabajo muy consciente pensando en el país", declaró Giraldo respecto al proceso que se avecina.
Posteriormente, los senadores que conforman esta comisión accidental se reunirán para desarrollar un informe detallado que deberá ser presentado a la plenaria del Senado, instancia que tendrá la última palabra sobre el destino de la apelación y, por extensión, de la reforma a la salud.
La comisión accidental está integrada por representantes de diversas bancadas:
- Julio Elías Chagüi (Partido de la U) de la comisión primera
- Óscar Mauricio Giraldo (Partido Conservador) en la segunda
- Jairo Alberto Castellanos (ASI) quien encabeza la tercera
- Enrique Cabrales (Centro Democrático) en la cuarta
- Edgar Díaz (Cambio Radical) como cabeza de la quinta
- Álex Flórez (Pacto Histórico) que estará como parte de la comisión sexta
La crisis del sistema de salud se profundiza
Este nuevo intento por revivir el proyecto gubernamental llega en un momento particularmente convulso para el sistema de salud colombiano. Las declaraciones del presidente Petro el pasado 16 de marzo, en las que pidió al ministro Guillermo Alfonso Jaramillo iniciar con la liquidación de "las EPS que están quebradas", generaron un amplio revuelo en el sector.
Según el mandatario, ante el fracaso de la reforma en el Congreso, "no quedaron alternativas". Petro insistió en que todas las EPS están quebradas, tanto las intervenidas como las no intervenidas, un anuncio que encendió las alertas entre expertos y actores del sector salud.
Los especialistas advierten que una decisión de este calibre no puede adoptarse de forma inmediata ni sin una planeación rigurosa que considere todas las implicaciones. Como explicó la exviceministra de Salud Diana Cárdenas, liquidar una EPS implica organizar el traslado de miles o incluso millones de pacientes, garantizando la continuidad de sus tratamientos y la asignación a otras entidades, un proceso que ya ha demostrado ser extremadamente complejo en experiencias previas.
Preocupaciones financieras y operativas
También existen serias dudas sobre la viabilidad financiera de una medida de liquidación masiva de EPS. Algunos cálculos preliminares apuntan a que millones de usuarios de EPS intervenidas tendrían que ser trasladados, principalmente a Nueva EPS, una entidad que ya enfrenta una alta carga operativa y deudas significativas, como se ha documentado en informes anteriores.
Desde el sector hospitalario, las preocupaciones son igualmente profundas. La experiencia en Colombia muestra que los procesos de liquidación suelen dejar deudas millonarias a clínicas y hospitales, lo que agrava la crisis de flujo de recursos que ya afecta a muchas instituciones prestadoras de servicios de salud.
"La liquidación nunca tiene un buen desenlace", advirtió Juan Carlos Giraldo, director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, al señalar que estas decisiones suelen traducirse en pérdidas significativas para las instituciones prestadoras, afectando finalmente la calidad y continuidad de la atención a los pacientes.
El escenario que se presenta es complejo: mientras el Gobierno intenta una última jugada legislativa para salvar su reforma a la salud, mantiene sobre la mesa la amenaza de liquidación de EPS intervenidas, una medida que expertos consideran riesgosa y potencialmente desestabilizadora para todo el sistema de salud colombiano.



