Avance legislativo en Florida para renombrar aeropuerto en honor a Donald Trump
La propuesta para cambiar el nombre del Aeropuerto Internacional de Palm Beach en honor al expresidente Donald Trump avanza en la Legislatura de Florida, pero el proceso ha generado intensos cuestionamientos tras revelarse solicitudes de marca registrada vinculadas al nuevo nombre. Según informó CNN, el tema ha despertado profundas inquietudes entre algunos legisladores estatales por las posibles implicaciones comerciales y beneficios económicos que podría obtener la familia Trump.
Detalles del proyecto de ley y solicitudes de marca
El proyecto de ley que busca rebautizar la terminal aérea como Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump fue aprobado en la Cámara de Representantes de Florida con 81 votos a favor y 30 en contra. La medida ahora continúa su trámite legislativo en medio de un debate que trasciende ampliamente el ámbito simbólico del cambio de nombre.
De acuerdo con CNN, varios legisladores demócratas manifestaron preocupación luego de que la entidad privada encargada de administrar licencias y marcas de la Organización Trump presentara solicitudes para registrar expresiones asociadas al eventual nuevo nombre del aeropuerto. Las solicitudes incluyen las denominaciones completas "Aeropuerto Internacional Donald J. Trump", "Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump" y la sigla "DJT".
El registro abarca una extensa y diversa lista de bienes y servicios, entre los que se destacan:
- Relojes, joyas y prendas de vestir
- Monedas de colección y pasadores de corbata
- Restaurantes y servicios de facturación de equipaje
- Construcción aeroportuaria y cinturones
- "Pantuflas de plástico usadas en el entorno aeroportuario al pasar por seguridad para mantener limpios los pies y los calcetines"
Análisis legal y precedentes históricos
El abogado especializado en marcas Josh Gerben explicó a CNN que este tipo de solicitudes no es habitual cuando se trata de infraestructuras públicas que llevan el nombre de líderes políticos. Como ejemplo contundente, señaló que la marca del Aeropuerto Nacional Reagan pertenece a la Autoridad Metropolitana de los Aeropuertos de Washington y no al expresidente Ronald Reagan o a su familia.
"Normalmente, la persona privada a la que se le rinde homenaje no protege su nombre como marca registrada", afirmó Gerben con claridad. También indicó que, desde una perspectiva legal precisa, la redacción específica de la solicitud permitiría a la Organización Trump controlar y eventualmente licenciar el uso del nombre en distintos productos o servicios, generando posibles ingresos económicos.
Posturas políticas y respuesta oficial de la Organización Trump
El representante estatal demócrata Shevrin Jones explicó que inicialmente respaldó la propuesta, incluso en comisión legislativa, al considerar que habría adoptado la misma postura frente a un presidente demócrata. Sin embargo, cambió radicalmente su posición tras conocer la solicitud de marca y luego de la difusión de un video racista publicado y posteriormente eliminado de la cuenta Truth Social de Trump.
Por su parte, Kimberly Benza, directora de operaciones ejecutivas de la Organización Trump, declaró a CNN: "Para ser claros, el presidente y su familia no recibirán regalías, honorarios de licencia ni ninguna contraprestación económica de ningún tipo por el cambio de nombre propuesto del aeropuerto". Añadió que, aunque el proyecto de ley exige un acuerdo de licencia, están "dispuestos a otorgar este derecho a su condado natal sin costo alguno".
Contexto más amplio de propuestas de cambio de nombre
Donald Trump ha planteado públicamente la posibilidad de renombrar otros espacios públicos significativos, incluyendo el Aeropuerto Internacional Dulles en Washington y la estación Penn de Nueva York. Además, el Kennedy Center pasó a denominarse "Trump Kennedy Center" tras una votación de su junta directiva integrada por aliados del presidente, marcando un precedente en este tipo de cambios nominativos.
La polémica continúa desarrollándose mientras el proyecto de ley avanza en el proceso legislativo de Florida, con debates que combinan elementos simbólicos, comerciales y éticos en torno al uso del nombre de figuras políticas en infraestructuras públicas.