Enfrentamiento político por tragedia aérea en Putumayo
La tragedia del avión Hércules en Putumayo, que cobró la vida de más de 68 uniformados, ha desatado un choque frontal entre el gobierno actual y la oposición, con un intercambio de acusaciones que ha escalado rápidamente en las últimas horas.
El origen de la controversia
Tras el accidente aéreo, el presidente Gustavo Petro cuestionó públicamente el origen de la aeronave, señalando que fue comprada de segunda mano durante el gobierno de Iván Duque. Esta declaración generó una respuesta inmediata del exmandatario, quien salió al paso de las críticas con un lenguaje particularmente duro.
"Deje de ser tan ruin y falto de inteligencia, y de hacer política con tragedias", escribió Duque en su cuenta de X, dirigiendo sus palabras directamente al actual presidente. El exmandatario insistió en que Petro debería iniciar una investigación formal en lugar de hacer señalamientos a través de redes sociales.
Argumentos y contraargumentos
En su defensa, Iván Duque mencionó a dos altos oficiales de la Fuerza Aérea Colombiana:
- El general Carlos Silva, actual comandante de la Fuerza Aérea, quien fue jefe de Casa Militar durante tres años y luego designado como jefe de Operaciones Aéreas
- El general Luis Carlos Córdoba, anterior comandante de la Fuerza Aérea, quien se desempeñó como gerente de Satena
Según Duque, ambos oficiales pueden dar testimonio del trabajo riguroso realizado por su gobierno en relación con la Fuerza Aérea Colombiana. El exmandatario aprovechó la oportunidad para lanzar una crítica adicional al estilo de gobierno de Petro, sugiriendo que "ya le queda poco para que se despierte de su sueño de 'emperador' cósmico".
Contexto del accidente
El siniestro del avión Hércules ocurrió en el departamento de Putumayo, generando una de las mayores tragedias recientes para las fuerzas militares colombianas. La aeronave, que transportaba a más de 68 uniformados, se accidentó en circunstancias que aún están siendo investigadas.
La compra del avión durante el gobierno de Duque ha sido el centro del debate, con Petro calificándolo como "pura chatarra corrupta" en sus declaraciones iniciales. Este intercambio verbal marca uno de los enfrentamientos más directos entre el actual presidente y su predecesor en los últimos tiempos.
La polémica ha trascendido el ámbito político inmediato, generando reacciones en diversos sectores y poniendo en evidencia las profundas divisiones que persisten en el escenario político colombiano, incluso en momentos de duelo nacional por la pérdida de vidas militares.



