De la Espriella enfrenta pregunta incómoda sobre Rodolfo Hernández en visita al Meta
Durante su recorrido por el Departamento del Meta, el candidato presidencial Abelardo de la Espriella protagonizó un tenso intercambio con una periodista que lo comparó directamente con el excandidato Rodolfo Hernández. La pregunta, formulada con precisión periodística, buscaba establecer diferencias fundamentales entre ambos aspirantes a la presidencia.
La pregunta que desató la polémica
"Hace unos años veíamos al ingeniero Rodolfo Hernández adoptar un estilo polémico para llamar la atención, pero Gustavo Petro logró ganar la contienda. ¿Usted cómo se diferencia de ese candidato que no lo logró en su momento?" interrogó la comunicadora. La cuestión contenía múltiples capas de análisis, apuntando simultáneamente a la originalidad del discurso, las estrategias de visibilidad y las perspectivas electorales.
La respuesta de De la Espriella resultó reveladora de su personalidad política: "Mi amor, si yo tengo que decirte a ti que soy diferente y por qué soy diferente... tú no puedes comparar una cosa con la otra, yo soy un tipo estructurado... no he maltratado a nadie... la sola comparación es inaceptable". El tono condescendiente y el uso del término "mi amor" generaron inmediata controversia.
La escalada del conflicto verbal
Mientras la periodista insistía en la necesidad de argumentos sustanciales, De la Espriella interrumpía reiteradamente, enfatizando su visión del periodismo responsable. El video registra cómo el candidato incrementaba progresivamente su alteración, culminando en una retirada visiblemente molesta que evitaba continuar el diálogo.
Paradójicamente, en su esfuerzo por rechazar la comparación, De la Espriella terminó ofreciendo involuntariamente puntos de contacto con el estilo de Rodolfo Hernández. Su reacción irritable, la resistencia a la crítica constructiva y el tratamiento condescendiente hacia su interlocutora femenina evocaron aspectos del polémico excandidato.
El carácter como indicador político
Este tipo de confrontaciones periodísticas adquieren especial relevancia durante períodos electorales. Las reacciones espontáneas bajo presión frecuentemente revelan más sobre el carácter de un candidato que sus discursos cuidadosamente preparados. La manera en que un aspirante presidencial responde a la incomodidad, recurre a la condescendencia o maneja la crítica anticipa potenciales estilos de gobierno.
El periodismo político de calidad no se limita a contrastar datos y propuestas programáticas. Su verdadero valor reside en provocar revelaciones auténticas de carácter que permitan a los ciudadanos evaluar dimensiones humanas fundamentales de quienes aspiran a dirigir el país.
La importancia de formatos no controlados
Los foros y debates excesivamente orquestados, donde preguntas y respuestas siguen guiones preestablecidos, ofrecen información limitada sobre los candidatos. En contraste, los encuentros en plaza pública y los formatos conversacionales menos estructurados generan intercambios más auténticos y reveladores.
Resulta especialmente valioso desarrollar espacios donde los aspirantes deban pensar en tiempo real, escuchar activamente y reaccionar sin la mediación de equipos de comunicación. Estas arquitecturas de intercambio permiten evaluar no solo las respuestas correctas, sino cómo los candidatos habitan las preguntas incómodas.
En última instancia, la democracia requiere ciudadanos informados sobre todas las dimensiones de quienes buscan representarlos. Conocer el carácter, la historia personal, la formación y las pasiones de un candidato complementa esencialmente el análisis de sus propuestas programáticas, ofreciendo una visión integral indispensable para decisiones electorales conscientes.