Periodista guatemalteco José Rubén Zamora sale de prisión tras 1.295 días en arresto preventivo
Periodista José Rubén Zamora sale de prisión tras arresto domiciliario

Periodista crítico recupera libertad tras casi cuatro años de prisión preventiva

El periodista guatemalteco José Rubén Zamora Marroquín recuperó su libertad durante la noche del jueves 12 de febrero, después de que un juez penal ordenara su salida de la prisión preventiva donde permanecía recluido desde julio de 2022. La decisión judicial le otorga arresto domiciliario mientras continúan los procesos legales en su contra.

Una larga espera de 1.295 días

Zamora Marroquín, de 69 años y reconocido crítico de la gestión del expresidente Alejandro Giammattei (2020-2024), abandonó el centro de detención militar Mariscal Zavala tras permanecer 1.295 días en prisión preventiva. "Yo ya pagué mis penas de delitos que no cometí", afirmó el comunicador a la prensa inmediatamente después de recuperar su libertad.

El periodista, visiblemente emocionado, agregó: "La mentira corre muy aprisa, pero la verdad siempre la alcanza", y calificó su salida de la cárcel como "una pequeña ventana de esperanza" para el ejercicio del periodismo independiente en Guatemala.

Fundamento legal de la decisión judicial

La resolución fue emitida por el juez Segundo Penal, Maximino Morales, quien determinó que el tiempo de reclusión del comunicador superaba ampliamente la posible pena que se le podría imponer por los delitos de obstrucción a la justicia o falsificación de documentos que se le imputan.

La defensa del periodista argumentó exitosamente que:

  • Los riesgos procesales han desaparecido tras la entrega del acto conclusivo de investigación por parte del Ministerio Público
  • Zamora Marroquín tiene arraigo suficiente en el país como garantía para enfrentar los procesos pendientes
  • Su historial demuestra compromiso con el sistema judicial guatemalteco

Contexto de la detención y reacciones internacionales

La detención de Zamora ocurrió en julio de 2022, apenas días después de que publicara fuertes críticas sobre corrupción en el entorno del entonces presidente Giammattei. El periodista enfrenta acusaciones de lavado de dinero, obstrucción a la justicia y presunta alteración de documentos migratorios, aunque ninguna de estas imputaciones ha sido probada judicialmente.

Diversos organismos internacionales y asociaciones de defensa de la libertad de prensa han denunciado su caso como una represalia política por su labor de investigación sobre la corrupción estatal en Guatemala. Estas organizaciones han mantenido constante presión para lograr su liberación durante los últimos tres años y medio.

Implicaciones del arresto domiciliario

Con esta medida judicial, el comunicador podrá:

  1. Aguardar el desarrollo de los procesos pendientes desde su domicilio
  2. Recuperar cierta normalidad en su vida personal tras años de encarcelamiento
  3. Continuar su defensa legal en condiciones menos restrictivas

El caso cierra temporalmente un capítulo de más de tres años de encarcelamiento por acusaciones no probadas, aunque los procesos legales continúan su curso. La decisión judicial representa un giro significativo en uno de los casos más emblemáticos de presunta persecución a periodistas en Centroamérica durante los últimos años.