Preso político francés revela torturas del régimen venezolano: vampiros y asfixia
Francés revela torturas del régimen venezolano en cárceles

Francés sobreviviente denuncia torturas sistemáticas en cárceles venezolanas

Un preso político francés ha revelado la crudeza extrema con la que el régimen venezolano torturaba a detenidos políticos, describiendo métodos que incluyen "vampiros", asfixia forzada y condiciones inhumanas en celdas subterráneas. Camilo Castro, profesor de yoga de 41 años, compartió su testimonio tras cinco meses de calvario en prisiones del país caribeño.

El inicio del calvario en la frontera

En junio de 2025, Castro intentaba renovar su visa colombiana cuando cruzó a Venezuela y fue detenido inmediatamente. "Comenzó el calvario", relata el francés, describiendo cómo hombres encapuchados lo trasladaron a Maracaibo y lo confinaron en un subsuelo convertido en cárcel.

Las condiciones eran deplorables:

  • Paredes cubiertas de humedad y manchas de sangre
  • Baños infestados de cucarachas con heces acumuladas durante meses
  • Una mesa con objetos de tortura: botellas de agua, trapos, bolsas plásticas, gas lacrimógeno e insecticida

Interrogatorios y sumisión química

Al día siguiente, agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) lo sometieron a intensos interrogatorios. "Me dijeron que no creían mi historia de profesor de yoga y me acusaron de espionaje", narra Castro. Durante el proceso, le rociaron escopolamina, una sustancia utilizada para la sumisión química de víctimas.

Posteriormente fue trasladado a Caracas, donde permaneció esposado y encapuchado en un sótano durante cinco días. "El breve momento en que me permitieron salir al sol se convirtió en uno de los recuerdos más hermosos de mi vida", confiesa el sobreviviente.

La prisión del Rodeo 1: un mundo del absurdo

En la cárcel del Rodeo 1, Castro encontró decenas de detenidos políticos y extranjeros. Aunque inicialmente sintió alivio al no estar con criminales comunes, las condiciones seguían siendo inhumanas:

  1. Los presos sufrían diarrea constante e infecciones respiratorias
  2. Solo disponían de un hueco en el piso como baño
  3. Recibían agua únicamente dos veces al día
  4. Un olor nauseabundo impregnaba permanentemente el ambiente

El francés describe haber entrado en un "mundo del absurdo" donde la música folklórica venezolana sonaba a volumen ensordecedor y se difundía propaganda socialista durante horas.

Los "vampiros" nocturnos y torturas sistemáticas

"Son verdaderos vampiros", afirma Castro refiriéndose a sus carceleros. Las humillaciones ocurrían principalmente de noche, cuando sacaban a los presos en fila india, esposados y encapuchados para insultarlos sistemáticamente.

Los métodos de tortura incluían:

  • Asfixia con gases lacrimógenos o insecticida en bolsas plásticas colocadas en la cabeza
  • Intubación forzada por la boca, nariz y ano bajo el pretexto de alimentación
  • Palizas regulares en celdas de castigo sin colchonetas
  • Interrogatorios con polígrafo que repetían las mismas preguntas durante horas

"Se pierde toda noción de libertad, de responsabilidad, de autonomía. Te deshumanizan completamente", reflexiona el sobreviviente sobre el impacto psicológico de estas prácticas.

Contexto internacional y proceso de justicia

El testimonio de Castro se produce mientras la Corte Penal Internacional investiga posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela durante el gobierno de Nicolás Maduro. Organismos internacionales como Naciones Unidas han denunciado previamente detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas en el país.

Tras su liberación en noviembre, el profesor de yoga ha solicitado ser reconocido como víctima en Francia, pero sorprendentemente expresa su deseo de volver a Venezuela. "Tengo evidentemente malos recuerdos, pero ya quedé unido a ese pueblo", concluye Castro, cuya resistencia atribuye a la meditación y al apoyo de familiares y amigos.