El entretenimiento se consolida como motor económico clave en Colombia tras crecimiento del 9,9%
Entretenimiento: motor económico clave en Colombia con 9,9% de crecimiento

El entretenimiento emerge como pilar fundamental de la economía colombiana

El dato de crecimiento económico del año 2025 sorprendió a analistas por situarse por debajo de todas las expectativas, pero ese 2,6% de expansión anual ha revelado un fenómeno transformador: el sector del entretenimiento se ha convertido en la piedra angular de la actividad productiva nacional.

Transformación urbana: de estadios de fútbol a centros de espectáculos

No es casualidad que los alcaldes de las principales capitales colombianas hayan emprendido ambiciosos proyectos de renovación urbana basados en sus antiguos estadios de fútbol. Estas instalaciones, otrora dedicadas exclusivamente al balompié, ya no responden a los cambios en los gustos de entretenimiento de la sociedad contemporánea.

En Bogotá, el estadio Nemesio Camacho será objeto de una millonaria inversión para actualizar su valor y albergar una mayor diversidad de espectáculos. En Medellín, el Atanasio Girardot experimentará un rediseño integral que impactará directamente el corazón de la capital antioqueña. Mientras tanto, en Barranquilla, el Metropolitano será relanzado con el objetivo claro de ampliar la oferta de entretenimiento de la ciudad costera.

Otras grandes urbes colombianas enfrentan la misma necesidad imperiosa: reconvertir sus estadios obsoletos, hasta ahora limitados al fútbol, en verdaderos epicentros de espectáculos multidisciplinarios.

Cifras reveladoras: el dinamismo del sector creativo

Los resultados económicos del año pasado muestran que el principal dinamizador fueron precisamente las actividades artísticas, de entretenimiento y servicios conexos, las cuales registraron un crecimiento extraordinario del 9,9% anual y aportaron 0,4 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto nacional.

Durante el cuarto trimestre (octubre, noviembre y diciembre), las economías creativas -categorizadas dentro del sector del entretenimiento- experimentaron un repunte aún más notable del 11%, con una contribución de 0,5 puntos porcentuales al valor agregado total.

En términos concretos, el Dane reportó una expansión del PIB del 2,3% en el periodo octubre-diciembre y del 2,6% en el acumulado anual. Las ramas de actividad económica con mayores aportes al crecimiento nacional en 2025 fueron:

  1. Comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida (contribución de 0,9 puntos tras variación del 4,6%)
  2. Administración pública, defensa, educación y salud (aporte de 0,8 puntos con variación del 4,5%)
  3. Actividades artísticas y de entretenimiento (aporte de 0,4 puntos con crecimiento anual del 9,9%)

Este último sector, agrupado dentro de la categoría cultural, fue la rama que más creció entre 2024 y 2025, consolidándose como indicador clave para los meses venideros.

Efecto multiplicador: conciertos y espectáculos como reconstructores regionales

Los conciertos y espectáculos masivos, especialmente durante la última parte del año, se erigieron como los principales jalonadores del sector del entretenimiento, perfilándose como actividades con capacidad excepcional para reconstruir economías regionales.

La lógica es contundente: un concierto multitudinario o un partido de fútbol de alta convocatoria en ciudades como Bogotá, Medellín o Barranquilla genera una cadena de valor extendida que incluye:

  • Servicios de alimentación y gastronomía
  • Alojamiento y hospedaje
  • Transporte y movilidad
  • Construcción e infraestructura

Dinámicas que otros sectores económicos no impulsan con la misma intensidad y alcance territorial.

Potencial estratégico: casos emblemáticos de desarrollo

Si Barranquilla consolida su posición como sede de la Selección Colombia de Fútbol y complementa esta oferta con actividades turísticas integradas más allá de los partidos; o si Medellín potencia no solo sus equipos de fútbol sino también su pujante industria de música urbana y artistas residentes -siguiendo el modelo exitoso de Bad Bunny en San Juan-, estas ciudades pueden encadenar subsectores de gran competitividad cultural.

Bogotá, por su parte, cuenta con un potencial extraordinario a través de conciertos masivos, festivales musicales, movidas culturales, museos, centros comerciales y todos los roles inherentes a su condición de capital nacional. En el entretenimiento podría encontrarse una mina económica sin precedentes en la historia reciente del país.

Las políticas públicas que fomenten deportes, música y cultura deben ocupar un lugar prioritario dentro del próximo plan nacional de desarrollo, reconociendo finalmente el papel transformador del sector creativo en la economía colombiana.