Posible impacto lunar del asteroide 2024 YR4 mantiene alerta a científicos
El asteroide 2024 YR4, descubierto el 27 de diciembre de 2024 por el telescopio ATLAS en Río Hurtado, Chile, ha vuelto a captar la atención de la comunidad científica internacional. Aunque en marzo de 2025 se descartó su impacto con la Tierra para el año 2032, ahora los investigadores centran su preocupación en una posibilidad diferente: que este objeto espacial pueda colisionar con la Luna.
Probabilidades y características del asteroide
Según datos proporcionados por la Agencia Espacial Europea (ESA), existe aproximadamente un 4% de probabilidad de que el asteroide 2024 YR4 impacte la Luna el 22 de diciembre de 2032. Esta cifra ha ido aumentando gradualmente mientras el asteroide se aleja de la vista de los telescopios terrestres.
El objeto espacial tiene dimensiones considerables, con un diámetro estimado entre 53 y 67 metros. Los científicos advierten que un asteroide de este tamaño impacta la Tierra, en promedio, solo una vez cada varios miles de años y podría causar daños catastróficos a nivel regional.
Monitoreo y próximas observaciones
Actualmente, el asteroide se encuentra demasiado lejos para ser estudiado con precisión. La probabilidad de impacto lunar permanecerá sin cambios hasta que vuelva a ser visible en junio de 2028, o hasta que se pueda utilizar una ventana de observación estrecha con el telescopio espacial James Webb.
Richard Moissl, científico de la ESA, explica que "es muy raro que un asteroide así impacte la Luna, y es aún más raro que sepamos de antemano que lo ha hecho". Sin embargo, destaca que si ocurriera, el evento probablemente sería visible desde la Tierra, generando gran entusiasmo científico para su observación y análisis.
Consecuencias potenciales y diferencias con impactos terrestres
Los investigadores señalan que un impacto lunar probablemente dejaría un nuevo cráter en la superficie de nuestro satélite natural. Sin embargo, no podrían predecir con exactitud cuánto material sería expulsado al espacio ni si algún fragmento llegaría a la Tierra.
La situación presenta diferencias fundamentales con los posibles impactos terrestres:
- La Luna carece de atmósfera significativa que actúe como "escudo" protector
- Objetos de apenas decenas de centímetros podrían representar peligro para futuras misiones lunares
- La ausencia de atmósfera permite que incluso asteroides pequeños alcancen la superficie lunar
Importancia para la exploración espacial futura
Este caso subraya la creciente importancia del monitoreo espacial, especialmente considerando los planes de establecer presencia humana prolongada en la Luna. La defensa planetaria se convierte en un aspecto crucial para proteger tanto la infraestructura lunar como la seguridad de los astronautas.
La ESA mantiene diversas iniciativas relacionadas con la defensa planetaria, incluyendo:
- El Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra (NEOCC)
- Telescopios de estudio de asteroides Flyeye
- La misión Hera para desarrollar técnicas de desviación de asteroides
- La misión Ramsés para interceptar el asteroide Apophis en 2029
Mientras tanto, la comunidad científica internacional seguirá de cerca la trayectoria del asteroide 2024 YR4, esperando las próximas oportunidades de observación que permitan determinar con certeza su destino final.