Colombia enfrenta desafíos estructurales para reducir la deserción en educación superior
Analistas señalan que Colombia requiere incrementar la productividad, impulsar la investigación e innovación y fortalecer la movilidad social. Para lograr estos objetivos, se necesita una educación superior con altos estándares de calidad, que sea flexible, multimodal y que mejore sustancialmente sus tasas de graduación. Sin embargo, las cifras oficiales revelan una realidad preocupante: miles de jóvenes abandonan sus estudios universitarios o enfrentan prolongaciones innecesarias en sus procesos de graduación.
Las cifras alarmantes de deserción universitaria
Según los datos del Sistema para la Prevención de la Deserción de la Educación Superior (Spadies 3.0, Indicadores 2023), la tasa de deserción anual en el nivel universitario colombiano alcanza el 7,82%. Más preocupante aún es que aproximadamente cuatro de cada diez estudiantes logran graduarse efectivamente de sus programas de educación superior. Estas estadísticas reflejan un problema estructural que afecta el desarrollo del capital humano del país.
El perfil cambiante del estudiante colombiano
El panorama actual muestra que el perfil del estudiante que ingresa a las universidades colombianas ha experimentado transformaciones significativas. Muchos jóvenes combinan trabajo y estudios simultáneamente, mientras que otros provienen de instituciones educativas con profundas brechas en la formación básica. Para un segmento importante, esta representa la primera generación con acceso a educación superior en sus hogares.
Estos estudiantes llegan a las aulas con experiencias digitales diversas, aprendizajes informales adquiridos fuera del sistema formal y expectativas variadas sobre su formación. Como señala el economista Amartya Sen, todos buscan oportunidades para convertirse en quienes aspiran a ser y para elegir aquello que tienen razones para valorar. Sin embargo, en este proceso enfrentan múltiples obstáculos que las Instituciones de Educación Superior (IES) deben abordar de manera urgente.
Los tres principales obstáculos identificados
Primer obstáculo: Inflexibilidad curricular
En numerosos programas académicos, la secuencia estricta de prerrequisitos convierte cualquier tropiezo académico en retrasos significativos en los planes de estudio. En un contexto nacional donde el costo de oportunidad de estudiar es elevado y donde muchos estudiantes trabajan mientras cursan sus carreras, cada semestre adicional puede representar la diferencia entre continuar o abandonar el sistema educativo.
Segundo obstáculo: Evaluación estandarizada bajo paradigma de "talla única"
Aunque Colombia ha realizado avances en sistemas de aseguramiento de la calidad y en pruebas como Saber Pro, persiste una cultura evaluativa centrada en exámenes acumulativos más que en procesos de retroalimentación recursiva. Este enfoque termina por castigar el error en lugar de transformarlo en una oportunidad genuina de aprendizaje y crecimiento académico.
Tercer obstáculo: Modelo pedagógico centrado en la enseñanza tradicional
Se privilegia la cobertura exhaustiva de contenidos sobre el desarrollo de capacidades que preparen a los estudiantes para elegir vidas que tengan razones para valorarlas. Este modelo tradicional limita la agencia estudiantil y no responde adecuadamente a las necesidades diversas de la población universitaria contemporánea.
Hacia una pedagogía reflexiva y transformadora
Superar estos obstáculos implica avanzar hacia un modelo de pedagogía reflexiva, donde las actividades y experiencias de aprendizaje sean intrínsecamente valiosas. Como señalan Cope y Kalantzis (2005), esto ocurre cuando los estudiantes participan activamente en procesos de conocimiento, reflexionan sobre su práctica y producen significados que transforman su comprensión del mundo.
En el contexto colombiano, esta transformación requiere:
- Remover barreras estructurales que limitan el acceso y permanencia
- Facilitar trayectorias académicas más flexibles y personalizadas
- Reconocer aprendizajes previos formales e informales
- Articular mejor la educación media con la educación superior
- Fortalecer esquemas integrales de acompañamiento académico y psicosocial
Oportunidades tecnológicas y alianzas estratégicas
Con el progreso tecnológico acelerado y los avances en inteligencia artificial, se crean oportunidades para desarrollar entornos de aprendizaje más flexibles, personalizados y reflexivos que contribuyan a superar estos obstáculos. Paralelamente, es necesario revisar marcos regulatorios que actualmente obstaculizan la flexibilidad y multimodalidad en la educación superior.
La alianza estratégica entre universidad, empresa y Estado, junto con una oferta educativa mixta que combine modalidades presenciales y virtuales, debe convertirse en la estrategia más potente para movilizar esfuerzos coordinados con el propósito de transformar el sistema de educación superior colombiano.