Nueva autorización digital ETA se vuelve obligatoria para ingresar a Reino Unido
A partir de este miércoles 25 de febrero de 2026, el Gobierno británico implementa de manera estricta la Autorización Electrónica de Viaje (ETA) como requisito obligatorio para ciudadanos de 85 países que actualmente no requieren visa para estancias cortas. La medida afecta a viajeros de naciones como España, Francia, Estados Unidos y Canadá, quienes deberán presentar este permiso digital antes de embarcar hacia territorio británico.
Detalles operativos del nuevo sistema migratorio
Según informó el Ministerio de Exteriores británico, las aerolíneas y transportistas tienen ahora la obligación legal de impedir el viaje a cualquier pasajero que no cuente con esta vinculación digital en su pasaporte. La ETA es un permiso digital que se vincula directamente al documento de viaje del usuario y tiene las siguientes características:
- Costo: 16 libras esterlinas (aproximadamente 18,40 euros)
- Vigencia: Dos años desde su aprobación
- Entradas permitidas: Múltiples ingresos al país
- Duración máxima por visita: Hasta seis meses
- Motivos permitidos: Turismo, negocios, trámites familiares o tránsito
Aunque el sistema automatizado permite obtener respuestas en pocos minutos, las autoridades recomiendan realizar el trámite con al menos tres días laborables de antelación para evitar contratiempos de última hora que puedan afectar los planes de viaje.
Contexto político y justificación de seguridad
Este sistema forma parte de la reestructuración migratoria derivada del Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea. El secretario de Estado de Migración y Ciudadanía, Mike Tapp, defendió la implementación de esta medida como una herramienta fundamental para la seguridad nacional.
"La ETA permite al Gobierno identificar con precisión quién ingresa al territorio y garantizar que todos los visitantes posean el permiso correcto antes de su llegada", explicó el funcionario británico, destacando que el sistema busca agilizar los procesos de ingreso mientras fortalece los controles fronterizos.
Requisitos especiales para ciudadanos con doble nacionalidad
El nuevo protocolo establece directrices particularmente estrictas para las personas con doble nacionalidad (británica y de otro país). Estos viajeros deben presentar obligatoriamente un pasaporte británico válido o un Certificado de Derechos, que a partir del jueves 26 de febrero solo será aceptado en formato digital.
La tramitación de este certificado digital tiene un costo significativamente mayor que la ETA, alcanzando las 589 libras (aproximadamente 678 euros), aunque mantiene una validez indefinida una vez obtenido.
Controversia política y críticas al sistema
La medida no ha estado exenta de polémica. El Partido Nacional Escocés (SNP) ha calificado el requisito como un 'impuesto fronterizo del Brexit'. La formación nacionalista critica la naturaleza 'discriminatoria' de la medida, especialmente para aquellos con doble nacionalidad que enfrentan costos elevados para regularizar su situación digital.
Los críticos argumentan que este sistema limita la libertad de movimiento que existía previamente dentro del espacio europeo y representa una barrera adicional para los viajeros que antes disfrutaban de procedimientos más sencillos.
La implementación de la ETA marca un hito en la transformación digital de las fronteras británicas, estableciendo un precedente para otros países que podrían adoptar sistemas similares en el futuro. Las autoridades recomiendan a todos los viajeros verificar cuidadosamente los requisitos específicos según su nacionalidad antes de planificar cualquier viaje al Reino Unido.